Imagina que en lugar de pantallas enormes, el sistema de infoentretenimiento son un par de Ipods y dos PSP incrustadas en los asientos traseros.
Imagina que, en lugar de uno de esos motores eléctricos o híbridos, llevas un tremendo V6 de 3.2 litros con dos turbos como mi cabeza bajo el capó. El Volkswagen Touareg R GT ya no sirve como todocamino, pero es una bestia que muy pocos conocen y de la que merece la pena hablar.
El Touareg R GT fue un prototipo creado por HPA Motorsports con Volkswagen para el SEMA Show 2005. No era un modelo destinado a la fabricación, sino un ejercicio donde se destacaban las capacidades de alto rendimiento y el lujo.
Bajo el capó metieron uno de los famosos motores VR6 de 3.2 litros de Volkswagen. Los VR6 se destacan por tener una configuración de la «V» más estrecha de lo normal. Así se consigue meter la potencia y suavidad de un 6 cilindros en el espacio de 4, logrando también ese excelente sonido de escape ronco tan distinguido.
Le acoplaron dos turbos Garret con intercoolers dobles, colectores de admisión y escape mejorados y línea de escape con revestimiento cerámico. La potencia lograda eran unos alegres 500CV que llegaban a un cambio automático de 6 velocidades y, de ahí, a las 4 ruedas mediante el sistema de tracción integral 4XMotion de Volkswagen. Ten en cuenta que el Touareg más potente del mercado a día de hoy usa un sistema híbrido para alcanzar los 462CV.
El rendimiento no terminaba en el motor. Añadieron una suspensión deportiva y rebajada KW Variant 3, enormes frenos Brembo performance con pinzas de 8 pistones delante y unas llantas Avus de 22 pulgadas vestidas con neumáticos Michelin Diamaris 295/30R22.
Ahora que era más bajo y más ancho con esos ruedones, tuvieron que ensanchar la carrocería y modificar el paragolpes con unas entradas de aire similares al Porsche Cayenne de la época. La baca se retiró para dejar un techo limpio que se coronaba en su zaga con un alerón. También se rehízo el paragolpes trasero para dar cabida a un difusor y a la doble salida del nuevo sistema de escape.
En el habitáculo, emplearon las calidades del Touareg W12 y molduras de aluminio sacadas de Bugatti, pero lo que más llamó la atención fueron esas dos consolas Sony PlayStation PSP embutidas en los asientos traseros. Personalmente, me recuerda de lejos a aquellos episodios de MTV Tunning. También pusieron un par de Ipods en la consola central y, en resumen, 20 años después nos recuerda que un aparato tecnológico y de alto rendimiento no tiene por qué llevar pantallas de 34 pulgadas.







