En Monza nuevamente se observaron las carencias de la reciente versión del Aston Martin AMR26, el monoplaza diseñado por Adrian Newey tuvo otro fin de semana para el olvido. Un doble abandono tras una mala clasificación fue el saldo de la escudería británica que necesita revertir varios problemas antes del próximo fin de semana. Al parecer, un inconveniente en el sistema hidráulico causó el retiro de Lance Stroll, en tanto Fernando Alonso declaró que no sintió bien el coche y decidió detenerse para no causar más daños. Más allá de las acostumbradas declaraciones de Mike Krack, quien desde su posición de director de pista aparece siempre como si aún fuera jefe del equipo, es decir realiza las declaraciones propias de alguien que debe tomar decisiones y posee jerarquía interna, cuando en realidad todavía no existe un director tras Adrian Newey apartarse de esa función para dedicarse a rediseñar su AMR26 y también al proyecto de 2027.
Quien sí pronunció palabras interesantes fue Enrico Cardile, director técnico de Aston Martin, al indicar que nada del AMR26 estará en el AMR27, es decir el concepto no será desarrollado lo que significa que chasis y aerodinámica partirán desde cero, en tanto también Cardile señaló que la alianza con Honda se va a mantener, aunque la Spec 2 de su unidad de potencia no lució muy prometedora. Al respecto, desde Japón han manifestado que su dinamómetro y sistemas de medición arrojan unas cifras, las cuales comparten con los ingenieros de Aston Martin, pero en las evaluaciones realizadas en Silverstone los resultados son distintos y aún más cuando el coche está en pista. Si bien el propio Newey fue muy crítico con Honda al inicio de la temporada, el realizar una gran modificación de su diseño original, es manifiesto de que estaba errado y de allí los señalamientos contra el fabricante han mermado.
Ahora es Cardile quien se atraviesa en la línea de fuego para responder y señalar que el trato con Honda fue la elección correcta, en tal sentido hay que señalar que Aston Martin fabrica la caja de velocidades y otros elementos de la transmisión, por ello es posible que la información entre Aston Martin y Honda presente tantas distorsiones. Lo visto en Hungría y en Zandvoort fue producto de una modificación en la carga aerodinámica que también tuvo incidencia en la maniobrabilidad, pero en Monza ese cambio no resultó porque las características del monoplaza no se adapta al circuito. Todo apunta a que se presentó un gran error de correlación desde el principio y a estas alturas no tiene sentido seguir invirtiendo en desarrollo, para ello es preferible enfocarse en la pérdida de peso para el Gran Premio de Azerbaiyán y luego definitivamente bajar los brazos y concentrarse en el 2027 con un proyecto absolutamente nuevo.
En palabras de Enrico Cardile:
Para cualquier equipo que aspire a convertirse en campeón del mundo, la elección correcta es asociarse exclusivamente con un proveedor de unidades de potencia, y Honda es el socio adecuado. Para el año que viene cada pieza será nueva. Será un coche completamente nuevo y nos dará la libertad y la mentalidad para lograr lo que queremos.
Vía Nextgen Auto






