Tal como se pronosticaba, Abel Motorsports confirmó que participará en la próxima edición de las 500 Millas de Indianápolis, lo que significa que, hasta ahora, la parrilla ha llegado a 32 monoplazas. De esta forma, el coche número 51 con motor Chevrolet, propiedad de Bill Abel, será tripulado por su hijo Jacob, piloto de 25 años que hasta el año pasado formó parte de Dale Coyne Racing, tras ser subcampeón de la Indy NXT en 2024. Será entonces su segunda participación en la prueba, en su primera experiencia resultó el piloto eliminado en tal edición, era el número 34 y perdió la oportunidad de competir tras no poder superar los registros de Marco Andretti, Marcus Armstrong y Rynus VeeKay, justamente su compañero en Dale Coyne Racing le dejó viendo la carrera desde las tribunas.
Pero ahora es distinto porque las circunstancias apuntan a que solamente estarán en la parrilla 33 monoplazas, en el paddock esperan que la experimentada Katherine Legge sea la elegida, lo que favorece a Abel porque no tendrá la presión de ser eliminado antes de la clasificación, situación que representa pérdidas económicas para un equipo. En este caso, Abel Motorsports se prepara para un retorno a la IndyCar tras su primera participación en la IndyCar del 2023 junto al novato RC Enerson, quien llegó a la meta en el puesto 32. Ahora Bill Abel logró reunir los recursos para lanzarse otra vez a la aventura pero ahora junto a su hijo, en lo que será una experiencia familiar que busca la gloria en la carrera más importante en los Estados Unidos.
No está fácil para Abel ya que tras no ser renovado en la IndyCar ha estado compitiendo a tiempo parcial en el Campeonato IMSA SportsCar y en la Asian Le Mans Series. Pero cuenta con apoyo familiar y con un equipo como Abel Motorsport que mantiene vigencia en las series antesala a la IndyCar, con John Brunner al frente como director, quien desde el 2021 se ha encargado de que el equipo se mantenga activo y con expectativas, en este caso se pudo conseguir el respaldo de la IndyCar y los proveedores Firestone y Chevrolet para avanzar con esta iniciativa.
En palabras de Jacob Abel:
Estoy muy emocionado y agradecido de ser capaz de volver al Indianapolis Motor Speedway para tener otra oportunidad en las 500 millas de Indianápolis. Ha sido un sueño de toda la vida para competir en esa carrera y tener la oportunidad de hacerlo con Abel Motorsports y Chevrolet lo hace aún más especial. Las 500 millas de Indianápolis es la mayor carrera del mundo y los equipos que compiten reflejar eso.
Vía Abel Motorsport





