Este mes, Aston Martin Racing y el equipo The Heart of Racing probaron en el circuito de Silverstone un prototipo Valkyrie con varias modificaciones con la misión de investigar cuáles serían las más factibles de aplicar a través del Evo Joker que piensan invertir para actualizar el coche que participa en la clase Hypercar del WEC y en la GTP del Campeonato IMSA SportsCar. En la sesión, los pilotos Ross Gunn y Harry Tincknell evaluaron una amplia gama de opciones para establecer la dirección que llevará el departamento técnico en lo que respecta al desarrollo del coche, programa que también contempla sesiones en el túnel de viento de WindShear en octubre y noviembre.
La aerodinámica fue lo más examinado en Silverstone. Zona frontal, pasos por ruedas posteriores y difusor fueron elementos modificados en comparación con la versión original. Según Ian James, director de The Heart of Racing, esta sesión se realizó para construir un Valkyrie modificado que será evaluado en dos días de prueba en Motorland Aragón tanto el 14 como el 15 de septiembre y también a finales de este año se realizará otra sesión para luego pasar a la fase de homologación ante la FIA. Con respecto a las áreas en las cuales se implementaron las mejoras, señaló que la aerodinámica, el peso y la entrega de potencia están entre las más consideradas porque están relacionadas con la maniobrabilidad del prototipo. En este punto aclaró que no está planteado un cambio de motor, aunque sea el camino más lógico para que el coche sea más sencillo de pilotar, pero resulta que sin el V12 de 6.5 litros no tendría sentido competir con el Valkyrie porque simplemente no sería un Valkyrie.
Si bien el Valkyrie es un auténtico Hypercar inscrito en el Campeonato Mundial de Resistencia, resulta que su motor Cosworth RA V12 representa un lastre debido a que las regulaciones limitan la potencia máxima, combinada con el sistema híbrido, hasta los 670 caballos, pero el Valkyrie no posee componente híbrido siendo su motor capaz de generar unos 1000 caballos, el más potente instalado en un coche de carretera. De allí que para competir se ajustó su mecánica y se creó un serio inconveniente porque el V12 también es el más pesado, 206 kilos, y requiere una mayor carga de combustible que sus rivales. Por lo tanto, Aston Martin Racing enfrenta un dilema que complica el desarrollo. El coche no requiere sistema híbrido, eso sería agregar más peso, en tanto su motor funciona muy por debajo de sus prestaciones por obligación del reglamento.
En palabras de Ian James:
Realmente la clave para desbloquear la velocidad en este coche es hacer que sea más fácil de pilotar para que se pueda extraer más rendimiento. Agregar [el sistema híbrido] sumaría mucho peso, por lo que no podríamos hacer eso en este ciclo. Tendríamos que dejar el motor V12 y entonces el coche dejaría de ser un Valkyrie.
Vía Sportscar365







