En medio del París Motor Show, François Provost, CEO de Renault, declaró sin tapujos que la operación Alpine en la Fórmula 1 está perdiendo dinero por varias razones, pero de igual manera confía en que su decisión de permanecer en el deporte sea la correcta porque el equipo viene de una temporada 2025 en la que fue el peor constructor de la parrilla y ahora está luchando por ser el mejor en la mitad de la parrilla. Provost declaró que más allá de los puntos alcanzados durante la temporada, uno de las carencias que está afectando a la escudería es la ausencia en las pantallas de televisión, al no estar luchando por las posiciones importantes, la visibilidad de los patrocinadores es escasa y eso suele pasar factura al finalizar el año porque suelen irse a dónde la cobertura mediática sea mayor. Esta dinámica no es novedosa en la Fórmula 1, pero afecta particularmente a Alpine porque el equipo francés atraviesa un período de reconstrucción y por lo tanto requiere que las cuentas se cierren con saldo positivo para demostrar que van por el camino correcto.
A nivel de premios, a estas alturas de la temporada Alpine acumula 68 puntos y marcha sexto en la tabla de constructores, el año pasado apenas sumó 22 puntos y no salió del fondo en tanto Renault gastaba más dinero en su operación de motores. Este año, como clientes de Mercedes, la situación ha mejorado en todos los aspectos, sin embargo, para Provost es necesario que la inversión realizada por sus socios y patrocinadores sea rentable y más cuando Alpine es el único fabricante francés presente en la Fórmula 1 y además cuenta entre sus filas con un piloto francés, se hace necesario entonces tener una mayor ambición y concederle más valor a la escudería. En sus declaraciones evitó referirse a la venta frustrada de las acciones de Otro Capital, poseedor del 24% de las acciones del equipo Alpine, tras Mercedes Grand Prix Ltd rechazar el trato este año. Renault, en su posición de accionista mayoritario, posee la potestad de intervenir en el proceso y vetar la negociación si advierte que es perjudicial para sus intereses y según los informes, el fabricante francés estima que su propiedad está valorada en unos 3500 millones de dólares, así que de allí se desprendería el valor de las acciones, cifra que no gustó a Mercedes y se trancó el negocio.
Con la certeza de que a partir del año que viene van a recibir una importante inyección de dinero por parte de Gucci, Provost estima que esta etapa en la cual la operación pierde dinero será transitoria y se resolverá cuando luchen por los podios, entonces volverán a ser un gran equipo para orgullo de los franceses. Solamente así, ubicándose entre los mejores tres o cuatro equipos de la categoría van a disfrutar de las imágenes en primer plano de la transmisión de los grandes premios a nivel mundial, ese es el objetivo que requieren alcanzar lo más pronto posible porque para ello se quedaron en la Fórmula 1 y continúan realizando inversiones. Es obvio que han dado un paso adelante, pero no es suficiente para una escudería oficial que requiere con urgencia ser rentable para alcanzar independencia operativa.
En palabras de François Provost:
Estamos perdiendo dinero, es difícil aceptarlo, pero igual tienes que tener ambición. Las inversiones deben ser totalmente recuperadas, nuestros coches necesitan para estar en el top tres o cuatro cuando se muestren en la televisión, entonces podremos ver el efecto real de lo que hacemos. La Fórmula 1 es el deporte número uno en el mundo, en todas las categorías, y sólo hay una marca francesa, que nos pertenece, además de que tenemos un piloto francés. Por eso vamos a seguir involucrados en este programa y establecer verdaderamente ambiciosos objetivos.
Vía Nextgen Auto








