A diferencia del Campeonato IMSA SportsCar, donde el Balance de Rendimiento es publicado antes de cada fecha, la FIA y el ACO han optado por acentuar la censura y el hermetismo con respecto a la aplicación de su sistema. Desde la temporada 2024 se impide a los involucrados en el WEC criticar lo que sucede y ahora se les restringe toda información a los medios, así que a nivel público no se tendrá una noción de los ajustes que se realizaron a los coches para determinar si lo que sucede en pista es real o si se está adulterando la competición para favorecer abiertamente a unos con respecto a otros. Esta decisión fue aprobada tras una larga reunión, de casi una hora, realizada el día de hoy en el Autódromo Enzo y Dino Ferrari.
En esta ocasión fue Bruno Famin, actual subdirector de competición del ACO, y también por Marek Nawarecki, director de circuitos de la FIA, ambos argumentaron que la medida restrictiva de información entra en vigencia para evitar malos entendidos y además porque la mayoría de las personas no entienden los detalles técnicos y las características de cada coche, sobre todo de los prototipos de la clase Hypercar. También desconocen los parámetros de homologación y la información que poseen los organismos que regulan las carreras, de allí que solamente critiquen las decisiones que se toman. Por tal razón se aplicará una censura a todo nivel, lo que significa que también fabricantes y equipos deberán justificar el Balance de Rendimiento según el criterio de los organizadores del campeonato.
Se informó además que el Balance de Rendimiento será desconocido para los pilotos y solamente un pequeño grupo tendrá acceso a la información, pero tales personas serán objeto de severas sanciones si las cifras salen a la luz a través de algún medio de comunicación. En lo que respecta al lastre, no se contempla aplicarlo en esta ocasión, pero de igual manera no ha sido eliminado del reglamento. Nawarecki añadió que el nuevo BoP se realizará analizando parámetros de aerodinámica, peso, centro de gravedad, tipo de motor, transmisión y consumo de combustible y neumáticos, luego se analizan las prestaciones en pista para comprobar el rendimiento en condiciones reales, primero se realiza una evaluación inicial y posteriormente un ajuste donde también se contempla la experiencia de los pilotos y otras variables ajenas al coche.
Por su parte, Famin fue directo al grano, al indicar que estas medidas se toman pensando en las 24 Horas de Le Mans, si bien es demasiado pronto para pensar en la estelar carrera del calendario, desde ahora se quiere evitar rumores sobre que algunos equipos estén escondiendo sus rendimiento real en Imola y Spa para beneficiarse de un BoP favorable para Le Mans. Todos los fabricantes han sido advertidos al respecto, por tal razón se va a mantener el hermetismo.
En palabras de Bruno Famin:
Queremos evitar cualquier malentendido, también porque es difícil explicar a la gente los detalles y las diferencias que se aplican a cada vehículo y sus respectivas características.
Vía Motorsport Total





