Se empieza a librar una batalla de calibre dentro del segmento de los coches eléctricos urbanos. A mayores bajadas de precio que vamos apreciando dentro de este segmento, mayor interés se va registrando por parte del público español, y la prueba reside en coches como el BYD Dolphin Surf o el Renault 5, cuyas propuestas son atractivas desde el punto de vista económico y del diseño.
Hacia ahí precisamente quiere dirigirse Citroën con su próximo lanzamiento: el Citroën 2CV, un coche que llegará como un barato eléctrico para ser el rival más duro de los Dacia Spring y Renault Twingo y al que EBRO, tal vez no por concepto, pero sí por precio, va a aproximarse mucho con su propio coche urbano, el de las siguientes imágenes.
Todavía, no obstante, no tiene nombre, pero sí sabemos que será un coche completamente distinto a los SUV que EBRO comercializa actualmente en España. Su papel dentro de la marca será similar al que están desempeñando el Renault 5 o el BYD Dolphin Surf en sus respectivas gamas: un modelo con el que llegar a quienes buscan un eléctrico de precio accesible pero solvente para el día a día en ámbito urbano.
Y es que, como se puede apreciar en las imágenes, EBRO ha apostado por una estética que recuerda a los utilitarios europeos de décadas pasadas, con formas redondeadas, superficies sencillas y una imagen que tiene mucho de los MINI Cooper modernos. Una fórmula que, como demuestra el Renault 5, puede tener un importante peso en la decisión de compra.
No obstante, aunque su planteamiento comercial lo acerca a los eléctricos urbanos, sus dimensiones lo llevan a otra categoría. Con una longitud cercana a los 4,3 metros, estamos ante un coche que por tamaño se aproxima más al segmento C, pero que por precio y pretensiones quiere competir con los modelos del segmento B.
Precisamente ahí puede estar uno de sus principales argumentos. La marca quiere ofrecer un eléctrico accesible sin renunciar a un habitáculo amplio ni a una presentación interior cuidada. Nuestro compañero Diego Gutiérrez, que ha podido verlo en persona, destaca un espacio disponible superior al habitual en coches de dimensiones similares.
Así las cosas, frente al Renault 5, el urbano de EBRO contará con una carrocería notablemente más grande, algo que debería traducirse en una mayor habitabilidad y capacidad de carga. Un planteamiento con el que puede atraer a quienes necesitan algo más que un coche para desplazarse por ciudad.
Por el momento se conocen dos versiones mecánicas, aunque los datos disponibles se centran en la más capaz. Esta combinará un motor eléctrico de 113 CV con una batería de más de 40 kWh, con la que su autonomía homologada rondaría los 400 kilómetros en ámbito urbano y se quedaría en unos 320 km según el ciclo WLTP mixto.
Por ponerlo en perspectiva, el Renault 5 ofrece hasta 150 CV y 416 kilómetros de autonomía homologada en sus variantes más capaces. EBRO, por tanto, no busca diferenciarse por una mayor potencia, sino por combinar una autonomía suficiente con una carrocería más grande.
También tendrá que medirse con el BYD Dolphin o el Leapmotor B05, que combinan autonomías superiores a los 400 kilómetros con precios contenidos. Y es aquí donde estará una de las claves: todo apunta a un precio de alrededor de 20.000 euros, aunque todavía no está confirmado. De cumplirse esa previsión, EBRO tendrá un eléctrico que se aproxima comercialmente a los urbanos, pero con un tamaño y un espacio interior propios de una categoría superior.
Deberíamos estar a punto de saber más acerca de él.








