El mercado de los SUV acaba de estrenar una importante novedad en forma de Mazda CX-5 de tercera generación. El todocamino de tamaño medio del fabricante japonés se ha actualizado por completo y además lo ha hecho volviendo a apostar por una receta de SUV híbrido diferente, capaz no sólo de plantar cara a a modelos generalistas como el Toyota RAV4, sino poner contra las cuerdas a alternativas premium como el BMW X1.
Mazda CX-5, un SUV híbrido y diferente
La tercera generación del SUV de tamaño medio de Mazda ya está aquí y acabamos de probarlo a fondo para contarte lo mejor y lo peor del nuevo CX-5. La firma japonesa ha renovado al completo su modelo más importante, actualizando su receta para, pese a brindar una contundente puesta a punto al día, mantenerse fiel a su esencia.
Estamos ante un SUV que crece considerablemente en esta generación, 11,5 cm más, lo que lleva al nuevo CX-5 hasta los 4,69 metros de longitud. Este incremento permite disfrutar de un habitáculo bastante más espacioso, especialmente en las plazas traseras, donde además el acceso es amplio y muy cómodo, añadiendo un maletero con 583 litros de volumen de carga que puede ser ampliado hasta los 2.019 litros al abatir los respaldos de la segunda fila en proporción 40:20:40.
Si nos movemos a las plazas delanteras, la gran sorpresa la encontramos en el salto tecnológico dado, pues Mazda ha decidido sumarse a la moda de las grandes pantallas instalando un nuevo panel táctil de hasta 15,6″ en el salpicadero. Su funcionamiento es satisfactorio, su respuesta sobresaliente, pero se echa menos una presencia mínima de botone físicos que ayudase a reducir las distracciones durante la conducción.
Junto a esta nueva interfaz nos encontramos un cuadro de instrumentos digital y un Head-Up Display, dos sistemas de diseño sencillo, pero muy útiles y bien organizados en cuanto a la representación de la información, manteniendo la filosofía de la marca en este sentido. La calidad del habitáculo en términos generales es alta, por encima de la media en su clase tanto en materiales como ajustes, y aunque hay que resaltar una mayor presencia de plásticos duros, lo cierto es que la calidad percibida sigue siendo muy elevada y permite a este CX-5 mirar de tú a tú a coches como el Mercedes GLA o el Audi Q3.
Uno de los puntos más diferenciales del Mazda CX-5 sigue siendo su mecánica, pues el fabricante se enfrenta a sus rivales con un propulsor gasolina e-Skyactiv G muy diferente a lo que estamos acostumbrados a ver. Se trata de un motor 2.5 atmosférico de cuatro cilindros en línea apoyado por un sistema microhíbrido de 24 voltios, una mecánica que desarrolla 141 CV de potencia y 238 Nm de par motor.
Este motor, que cuenta con etiqueta de emisiones ECO, está además conectado a una transmisión automática de 6 relaciones por convertidor de par, pudiendo contar con tracción 4×2 o 4×4. Durante nuesta prueba hemos podido analizar en profundidad esta mecánica y cabe resaltar su suavidad y confort de marcha, siendo un motor muy agradable por la disponibilidad de par en todo momento y por la facilidad para conseguir consumos reales en el entorno de los 7 l/100 Km.
No es un motor que brille por prestaciones, pues aunque mueve bien el conjunto en todo tipo de carreteras, es cierto que los 141 CV son entregados de forma progresiva y pueden llegar a quedarse algo justos si queremos viajar con todas las plazas ocupadas y el maletero lleno.
Más allá del grupo motopropulsor, el CX-5 destaca por la puesta a punto de su chasis, dando vida a un coche que brilla por confort y refinamiento. El filtrado del exterior es notable y el tarado de las suspensiones lo hacen una gran opción para viajar, aún así sigue conservando un buen nivel de precisión y comunicación en la dirección que lo distancian de la mayoría de sus rivales muy positivamente, coches excesivamente filtrados y blandos, especialmente en el caso de los fabricantes chinos.
Teniendo en cuenta todo esto, queda claro que el Mazda CX-5 se ha renovado para, pese a seguir conservando gran parte de su personalidad, dar un salto en términos de tecnología, espacio y equipamiento. Ya a la venta en España, su precio parte de los 29.990 euros gracias a una oferta especial de lanzamiento, consiguiendo así colocarse en una posición muy interesante frente a su competencia, brindando una gran relación calidad/precio que lo hacen sin duda una opción de compra muy a tener en cuenta en estos momentos.







