Lo retro está de moda. Que se lo digan a Renault, que ha dado mucha vida al mercado del vehículo eléctrico fabricado en Europa con el regreso de no uno, sino tres, de sus modelos con más historia, el Renault 4, el Renault 5, y el Renault Twingo.
Que se lo digan a la marca que hoy nos ocupa, Citroën. La marca que confirmaba un secreto a voces, y una de las noticias que – lo reconozco – más ilusión nos hacía.
Habrá un nuevo Citroën 2CV. Un coche que será económico, que será pequeño y sencillo, y que adoptará la característica imagen del clásico, con detalles que ya se han confirmado como unos peculiares y prominentes faros redondos.
(Recreaciones del 2CV Simolude y
de Dejan Hristov)
Pero si hay un regreso que tendría sentido sería otro muy diferente.
Hubo un tiempo en que los SUV eran poco menos que una rareza. Lo más parecido al SUV era el todoterreno que se utilizaba como vehículo familiar. Y el coche que triunfaba y que verdaderamente compraban las familias, buscando sobre todo espacio, el máximo espacio posible por cada euro invertido, era el monovolumen.
Nacían así nombres legendarios. Nacía Scénic, nacía C-MAX, y por supuesto nacía la saga Picasso.
En aquellos locos años noventa, el coche de moda en Europa era el turismo compacto. Triunfaban los Golf, los Mégane, los Focus y el Citroën Xsara. Aquellos compactos dieron vida a un nuevo estilo de coche, que empleaban plataformas de compacto, con una carrocería alargada y con más altura y de tres cuerpos, en la que la prioridad era maximizar el espacio y aprovecharlo al máximo, con un voladizo delantero corto.
Así nació el Citroën Xsara Picasso, que más tarde evolucionaría junto con la llegada del compacto C4 a C4 Picasso, dispondría de versiones de siete plazas, e incluso un hermano pequeño, el Citroën C3 Picasso.
La posibilidad de que veamos un nuevo Picasso es más real que nunca. Citroën ya dispone de las plataformas de Stellantis que lo habilitaría. La más adecuada sería, sin duda, la plataforma STLA Smart. La misma plataforma que ha dado vida a un coche tan pequeño y económico como el Citroën C3, pero a la vez un SUV de tamaño compacto, disponible incluso con 7 plazas, como el Citroën C3 Aircross.
Hoy sabemos que FIAT no solo dispone del Grande Panda basado en esta plataforma, y acaba de desvelarnos el Grizzly, sino que también ha confirmado el regreso de su monovolumen FIAT Multipla.
De haber una oportunidad para el regreso del Picasso este debería compartir plataforma con todos estos modelos.
En los últimos días han trascendido algunas noticias que apuntan a un posible regreso del Picasso (ver noticia en Auto Express). No obstante, el regreso del Picasso no está aún confirmado.
A finales del año pasado, en cualquier caso, Citroën sí que lanzó un prototipo que definitivamente podía apuntar al esperado regreso del Picasso. Con seis plazas, el Citroën ELO Concept se parecía mucho a lo que esperaríamos de un nuevo Picasso en 2026.
No obstante, la apuesta monovolumen de Citroën, y del grueso de Stellantis, así como la mayoría de fabricantes que siguen ofreciendo monovolúmenes, pasa sobre todo por amortizar la plataforma y la base de sus vehículos comerciales, como el Citroën Berlingo, para dotarlos de equipamiento y niveles de calidad y equipamiento más próximos de turismos.
Habrá que estar muy atentos a las novedades que nos lleguen de Stellantis en los próximos años y, sobre todo, a la posibilidad de que la plataforma de Stellantis se abra a nuevos modelos. No solo eso. Habrá que ver también qué sorpresa nos aguarda en el nuevo FIAT Multipla para conocer si esa filosofía de monovolumen compacto y económico crece no solo a Citroën, y un supuesto nuevo Picasso, sino también a otras marcas como Opel y Peugeot.
Recreaciones del 2CV Simolude y
de Dejan Hristov:
Picasso y C4 Picasso:
C3 Aircross:
ELO Concept:
Berlingo:












