Cuando corren tiempos de cambio, nada como aprovechar la situación para reinvarse y con ello reposicionarse dentro de un mercado cada vez más competido, especialmente por la parte media del mismo, donde se están asentando los fabricantes chinos con mucho éxito, especialmente en España.
Dentro de esta situación, Seat vive tiempos extraños, pues aunque Cupra está consiguiendo rascar beneficios donde la clásica firma española no hubiera podido nunca, sí que somos muchos los que seguimos pensando que Seat debe volver a intentar reclamar toda la atención que ha perdido y que debería hacerlo con coches como el que acompañan a estas líneas, un económico e hipotético Seat Marbella que en pleno 2026 pusiera en las calles un coche más barato que el Seat Ibiza para pelear con el Dacia Sandero, el MG3 y compañía de manera plena.

Un coche como el FIAT Grande Panda es lo que SEAT necesita para competir con el Dacia Sandero.
Todos aquellos que afirmamos esto, no obstante, no podemos obviar algo que está dando alas a Seat: el Ibiza es actualmente el segundo coche más vendido de España, pero está consiguiendo serlo en unas condiciones de inferioridad con respecto al Dacia Sandero, que es el coche más vendido, en cuanto a la relación precio, tecnología y equipamiento, ya que el modelo rumano incluso ofrece la Etiqueta Eco de la DGT de partida, algo que el español iba a poder ofrecer en algún punto de 2026, pero que sigue sin llegar.
Por esto mismo, teniendo en cuenta que el Sandero parte desde 14.490 euros, ofreciendo un motor turbo de 100 CV, y por 15.490 euros con Etiqueta Eco (no por tratarse de un microhíbrido, sino porque tiene un sistema de GLP como parte de su sistema de propulsión de gasolina), mientras que el Ibiza hace lo propio en los 17.552 (en oferta y al contado), con un vetusto motor de 80 CV, bajo el modo de ver de un servidor a Seat le sigue haciendo falta un coche para igualarse en condiciones al Sandero o incluso al FIAT Panda, con el que precisamente Seat comparte una parte importante de su historia en España al haberlo comercializado bajo el nombre de Seat Marbella.
Con un coche colocado de manera más competitiva que el Ibiza, tal y como señalábamos semanas atrás tomando como punto de partida la idea de un Seat 127 moderno, la firma española podría no sólo tener un coche para competir en igualdad de condiciones al Dacia Sandero, sino también volver a competir en un segmento que está demostrando no estar muerto, tal y como demuestran las casi 6.000 matriculaciones que en España han logrado de manera conjunta los Kia Picanto, Hyundai i10, Fiat Panda y Fiat 500 durante los primeros meses del año.
Ciertamente, ver algo así producirse en 2026 ó 2027 es realmente complicado, ya que el Grupo Volkswagen dejó de producir los coches del segmento A de sus distintas marcas cuando el COVID golpeó Europa y redujo los márgenes del sector manera significativa. Pero, en cambio, es fácil imaginarlo, tal y como hemos hecho nosotros mismos con la sencilla imagen que encabeza este artículo, que no tiene al Panda o Pandina clásico como base, sino el Grande Panda, que es el que toma los rasgos del Panda original y a raíz del cual nació el Seat Marbella, una denominación que al que escribe estas líneas haría especial ilusión ver de nuevo en un coche moderno, ya que es un marbellí de pura cepa.







