Llegó a parecer que íbamos a tener un final de las 6 Horas de Imola impredecible marcado por la aparición de la lluvia, sin embargo, finalmente aguantó y a buen seguro que en Toyota Racing están más que agradecidos con que no pasara nada en esos últimos minutos de la carrera en el Autódromo Enzo e Dino Ferrari. Y es que el debut del remozado TR010 Hybrid no ha podido ser mejor: Pusieron contra las cuerdas a Ferrari en el formato de clasificación y ahora, ya en carrera, fueron capaces mantener a raya el posible empuje de los 499P que se mostraron de nuevo como el gran rival a batir en este WEC 2026 que comienza con retraso.
Para Toyota era un fin de semana muy especial. No sólo estrenaban cambios profundos de imagen y técnicos en su Hypercar, sino que también mostraban su nueva nomenclatura para el equipo del Mundial de Resistencia, celebraban su centenario compitiendo con tecnología híbrida y por si fuera poco se han llevado su victoria número 50 en el WEC.
La balanza se iba a decantar en este caso para el rottweiler, el coche #8, el que pilotan Brendon Hartley, Ryo Hirakawa y Sebastien Buemi, aunque hay que ser justos y decir que el del chihuahua no quedó demasiado lejos, más concretamente tercero, con Kamui Kobayashi, Nyck de Vries y Mike Conway escoltando en este caso al Ferrari 499P número 51 de Antonio Giovinazzi, Alessandro Pier Guidi y James Calado que se quedo a 13,352 de la primera plaza.
Fue una actuación sin grietas para Toyota Racing, capaces de sacar gran partido a la estrategia cuando la carrera llegó a su ecuador y se benefició de no cambiar neumáticos en el segundo paso por boxes para así poder adelantar a los hombres de Ferrari, los cuales sí decidieron sustituir los dos del lado derecho. En este punto, la jugada terminó de resultar redonda para la firma nipona después de la salida de pista del Peugeot 9X8 LMH pilotado por Nick Cassidy, el cual se quedó atascado en la escapatoria y propició un VSC que dio la opción para que el #8 pudiera hacer un cambio de neumáticos sin apenas coste de tiempo en boxes.
A partir de ahí Toyota jugó todas sus cartas de la mejor forma posible. El coche #7 no hizo cambio de neumáticos en su penúltima parada, lo que les permitió salir por delante del Ferrari #51 y hacerle de tapón para que el #8 siguiera construyendo su ventaja. Sí, el #7 tendría que perder tiempo deteniéndose en su último paso por boxes también para cambiar las gomas, pero la estrategia estaba tan bien medida que esto no les impidió terminar en el podio, mientras que Buemi, Hirakawa y Hartley ya tenían una renta lo suficientemente grande como para no tener que asumir demasiados riesgos.
Cuarto finalizó el Alpine A424 #35 con Milesi, da Costa y Habsburg, en lo que es un buen estreno del piloto portugués con su nueva estructura, consiguiendo aguantar la posición por delante del BMW M Hybrid V8 # 20 de René Rast y Robin Frijns, mientras que el Ferrari #50 con Fuoco, Molina y Nielsen tuvo que conformarse con la sexta plaza después de perder gran parte de sus opciones por una penalización por infracción de bandera amarilla. El BMW#15 terminaría con Marciello y Magnussen séptimo, justo por delante de los dos Cadillac del Hert JOTA, con Bamber y Bourdais finalizando por delante de Stevens y Nato. Completaban el Top10 el Aston Martin #007 y el Ferrari #83 de AF Corse.
Por su parte, Peugeot no pudo comenzar el año en los puntos, todo ello a pesar de que el #94 partía cuarto en parrilla. Apenas pudo llegar a la 12ª posición, mientras que el #93, retrasado por la salida de Cassidy, no pudo pasar del 16º puesto, justo entre los dos Genesis, el de Juncadella relegado al box prácticamente al inicio de carrera por lo que aparentemente fue un problema con un sensor. El #17 hizo un estreno prometedor, terminando la carrera en la vuelta del líder y rodando en muchos momentos de la carrera entre los 10 primeros.
En cuanto a los LMGT3, el Team WRT estrena el año con triunfo, en este caso con el BMW M4 LMGT3 Evo #69 de Anthony McIntosh, Parker Thompson y Dan Harper, consiguiendo superar en este caso al McLaren LMGT3 Evo #10 que a pesar de salir desde la Pole, tuvo problemas eléctricos en la parte final que le obligaron a ceder el tren de cabeza. La lucha final entre el BMW #69 y el Corvette #33 mantuvo a los aficionados pegados a la pantalla, con Catsburg lanzándose al ataque para recortar la máxima cantidad de tiempo posible. Harper se mantuvo estoico y cerró el triunfo con dos segundos de margen. El Porsche 911 GT3 R (992.2) LMGT3 #92 de The Bend Manthey, pilotado por Yasser Shahin, Riccardo Pera y Richard Lietz, terminó tercero.







