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3 MIN

Antes se hacían para durar: Mercedes fabricó una berlina capaz de hacer 50.000km a 250km/h durante 8 días parando solo para repostar y cambiar piloto

Martín Jemes
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21 Sep 2026
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Hoy dudamos de casi todo lo que nos venden y parece que casi hemos normalizado que un producto que pagamos de nuestro bolsillo no tenga por qué cumplir bien su cometido o tener un mínimo de calidad. Como diría mi padre, «eso en mis tiempos no pasaba». Hoy viajamos a los años 80 para recordar aquellos 3 Mercedes Benz 190E 2.3 16V que demostraron que los coches hay que hacerlos para que duren.

Vayamos al grano. El 190E era una berlina ligera de 1.230kg, siendo el Mercedes más accesible de entonces. Lo que la marca no dudó en hacer, fue sacar una opción con motor 4 cilindros 2.3 atmosférico de 16 válvulas desarrollado en colaboración con Cosworth. Sacaba 185CV y 240Nm. Mercedes quería demostrar que las berlinas deportivas eran lo más y decidieron rebatir el récord de velocidad media en 50.000km.

Mercedes-Benz 190E visto desde atrás, resalta la robustez y diseño clásico.

50.000km pie a tabla en una recta infinita

Los de Mercedes viajaron al circuito oval de pruebas de Nardò en Italia. Este circuito es tan grande que se ve desde la atmósfera y permite que los coches vayan a fuego simulando una recta infinita gracias a sus 12,6km de longitud. Los coches se adecuaron rebajando un poco aumentando el faldón delantero en 20mm, tapando los agujeros de las llantas, quitando los retrovisores y removiendo el asiento trasero para cargar las únicas piezas de recambio que se les permitiría llevar para la prueba.

Los pilotos se turnaban en tandas de 2 horas y media con los coches a 250-260km/h. Parece sencillo, pero ir en una recta monótona sin aire acondicionado durante el día podía tornarse bastante peligroso. Además, la naturaleza hacía de las suyas. Impactaron con un zorro, se les atascaron plantas rodadoras y en ocasiones la pista estaba mojada en unas zonas sí y en otras no.

8 días de trabajo extenuante

Necesitaban hacer los 50.000km a una velocidad media superior a los 240km/h para rebatir el récord mundial vigente entonces. Programaron paradas algo más largas cada 17.000km para cambiar los neumáticos semi-slick Pirelli P7, cambiar aceite, bujías y hacer un pequeño reglaje de válvulas. Todo en poco más de 5 minutos. En los cambios de piloto repostaban el tanque con «carga rápida» agregado al maletero, limpiaban los mosquitos del parabrisas y la malla instalada en la calandra para tal propósito. También quitaban y ponían las tapas protectoras de los faros dependiendo de si anochecía o amanecía.

Pese a los problemas y el cansancio, el el 21 de agosto de 1983, el primero de los Mercedes 190E 2.3-16 recorrió el kilómetro numero 50.000 en 201 horas, 39 minutos y 43 segundos a una velocidad media de 247,9km/h. ¡Lograron el récord mundial! Este permaneció vigente durante 40 años y establecieron otros 12 récords de velocidad media en diferentes distancias. Demostraron que Mercedes sabía hacer coches y sentaron las bases para el flagrante segmento de las berlinas deportivas compactas que tantas alegrías dieron a diversas marcas, incluida la suya.

Placa conmemorativa del récord del Mercedes-Benz 190E.Pistón de uno de los coches conservado en resina, cortesía de MotorTrend

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Martín Jemes

Amante del mundo del motor y cinéfilo, nada le gusta más que contar una gran historia. Seguir leyendo...