Si te gustan los coches es posible que el nombre de Ruf te sea familiar. Aunque nació como taller mecánico antes de la Segunda Guerra Mundial y tras el conflicto se dedicó a producir autobuses, Alois Ruf, hijo del fundador, siempre quiso fabricar coches deportivos. Desde los años setenta, con bases Porsche, ha creado algunos de los deportivos más deseados del planeta. No es un preparador, es un fabricante de propio derecho – similar a Alpina para BMW. Ahora, acaban de presentar lo más purista y analógico que puedes comprar con el motor descolgado del eje trasero.
¿El 993 Turbo que Porsche fabricaría hoy en día?
Se llama RUF Ehra, y su nombre es un guiño al trazado alemán de Ehra-Lessien. Esta gigantesca pista de pruebas del Grupo Volkswagen fue donde el Bugatti Veyron firmó su récord de velocidad, pero también donde el icónico RUF CTR Yellowbird alcanzó 340 km/h en 1987, convirtiéndose en el coche de producción más rápido del planeta. Décadas después de aquella hazaña, y de fascinarnos en Nürburgring, RUF ya está fabricando coches completamente propios. Coches que aunque parecen un Porsche 911, están construidos en torno a un monocasco de carbono 100% propio.
A esta plataforma propia se unen motores bóxer de seis cilindros de desarrollo propio, y en un futuro muy cercano, un revolucionario bóxer de ocho cilindros que ya hemos podido escuchar en el Goodwood Festival of Speed. El RUF Ehra es similar a los CTR Anniversary y en esencia, se parece a un Porsche 964, pero cuando lo observas de cerca aprecias que es 58 mm más ancho que aquél CTR. Te sigues fijando y contemplas unos pasos de rueda que son puro músculo, con tomas de aire integradas en sus cuartos traseros.
Las llantas son monotuerca, de doble medida y con una anchura trasera impresionante. Pero lo más notable de este coche está descolgado de su eje trasero. Un motor bóxer de seis cilindros, 3,6 litros y desarrollo propio. Un motor de refrigeración líquida, doble turboalimentación y 650 CV de potencia, acompañados de 900 Nm de par motor. Toda la potencia pasa al suelo a través de un sistema de tracción total variable y una caja de cambios manual de siete relaciones. De nuevo, ambos elementos son de desarrollo completamente propio.
Con un peso de sólamente 1.325 kilos, este coche es unos 100 kg más ligero que un Porsche 911 GT3 moderno, al que aventaja en más de 100 CV de potencia. El nivel de ingeniería también incluye un diferencial autoblocante y suspensiones de doble brazo en ambos ejes, con amortiguadores adaptativos tipo pushrod. Esta bestia es un coche de alta tecnología, pero su tacto es analógico y su interior parece salido de los años noventa: instrumentación analógica, botones, baquets, un volante circular y todo el cuero del mundo.
El coche es senciallmente impresionante, y sus prestaciones también: el 0 a 100 km/h sólo demora 3,3 segundos y alcanza los 340 km/h de velocidad punta. Que homologue 13,0 l/100 km de consumo no es relevante. Su precio no es conocido por el momento, pero si tienes que preguntar… este coche no es para ti. Si tienes la curiosidad, posiblemente hablemos de siete cifras.










