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Híbridos y diversión, ¿están reñidos?

En los últimos años los híbridos se han impuesto como una de las formas, no la única, de reducir el volumen de emisiones de nuestros queridos automóviles y de paso depender un poco menos de los combustibles fósiles. Su llegada la han protagonizado vehículos de corte familiar que ofrecen algunos alicientes a su conductor tales como confort, espacio, seguridad y tecnología. Pero, ¿qué hay de las sensaciones y de la diversión que muchos buscan en su automóvil?

Cuando hablamos de sensaciones y de diversión lo hacemos refiriéndonos a deportividad, a aquellos que ven su vehículo como algo más que un medio de desplazarse. Y ojo, que para muchos también es divertido y placentero “jugar” a reducir los consumos medios, pero obviamente ese no es el caso que quiero tratar hoy. Quemados, petrolheads, pisapedales y más apelativos que se le aplican en muchas ocasiones a estos conductores, ¿es el momento de dar una oportunidad a los híbridos?

Marcas tan ligadas a la deportividad y la competición como Porsche y Ferrari ya se dejan querer por los híbridos. No sólo estamos hablando de un tema medioambiental y legislativo, que lo es, sino también de claves para mejorar la eficiencia de los motores actuales y potenciar el punto de deportividad que siempre han sido lo primordial en sus vehículos. Y es ahí donde el impulso eléctrico tiene mucho que decir, y se postula como una solución de lo más interesante.

Es un hecho que el híbrido por excelencia es el Toyota Prius. En su día ya os ofrecí un análisis con las claves por las cuales el Prius es merecedor de todas las alabanzas y buenas críticas que ha recibido a lo largo de todos estos años, y ya va por la tercera generación. Pero con total sinceridad no pude encontrar en el Toyota Prius un ápice de esa diversión que a muchos nos proporcionan los automóviles.

Sin irnos muy lejos (de Toyota), el Lexus CT 200h toma sitio como el primer compacto de la filial de lujo y como la catapulta que introduzca a los compradores más jóvenes a Lexus. Su mecánica se basa en la del mencionado Prius, el Hybrid Synergy Drive con motor de ciclo Atkinson y 99 CV y un motor eléctrico adicional para lograr una potencia conjunta de 136 CV. Lujo, elegancia, tecnologia, pero ¿y la deportividad?

Sin haber tenido oportunidad de probar aún el Lexus CT 200h, ya a priori opino que la presencia, sin alternativa alguna, de un cambio CVT limitará y mucho el rendimiento deportivo de este compacto. No es por una fobia por mi parte hacia los cambios automáticos, que no la hay, pero el CVT y sus “infinitas” relaciones de cambio, sigue siendo cómodo, confortable, eficiente pero a la hora de buscar prestaciones y deportividad es totalmente nulo, incluso asignándole un falso cambio manual secuencial.

Uno de los primeros híbridos que ha tratado de captar a los jóvenes compradores y que ya está en el mercado, es el Honda CR-Z. Se trata de uno de los últimos vehículos que he tenido oportunidad de probar, más adelante ya daré cuenta de él, mientras tanto seguid leyendo la prueba del Honda CR-Z de mi compañero Sergio en Ámsterdam. La solución de Honda no pudo ser más cautivadora: vehículo cupé y deportivo, 2+2 plazas, tecnología que no sólo está ahí, sino que también se deja ver y un cambio manual…

No podría asegurar que llevó a Honda a elegir el cambio manual, probablemente fuera por razones técnicas, por ahorro de costes o para satisfacer un ápice de deportividad. Tal vez fuera una combinación de estos tres aspectos. Lo que sí es seguro es que han conseguido darle ese toque de deportividad y diversión que no hallaríamos en un Prius, ni tampoco en un Honda Insight (éstos tampoco lo necesitan). Y no ya sólo por el dinamismo de su carrocería, sino también por las sensaciones y el empuje que aporta la hibridación, así como un buen reparto de pesos conseguido situando las baterías muy abajo y en la parte trasera.

La otra cara de la moneda, inaccesible para la mayoría de los mortales, son los híbridos más potentes y radicales, vease el BMW X6 Active Hybrid (485 CV) con su motor V8 o el nuevo Porsche Cayenne S Hybrid (380 CV) con su motor V6. ¿Les faltará diversión a estos mastodontes de la carretera? No lo creo.

En Diariomotor: Honda CR-Z, presentación y prueba en Holanda | Lexus CT 200h, premiere en Ginebra | Toyota Prius, a prueba