Tras comunicarse que el nuevo prototipo Hypercar de McLaren llevará por nombre MCL-HY, el propio Zak Brown, CEO de McLaren, señaló que luego de debutar en el Campeonato Mundial de Resistencia el año que viene, el próximo paso sería desembarcar en la clase GTP del Campeonato IMSA SportsCar, lo que tentativamente ocurriría en el 2030 siempre y cuando el nuevo reglamento técnico no sea muy diferente al actual. Además Brown asomó que la estructura Arrow McLaren pudiera encargarse de gestionar los prototipos en suelo estadounidense, con United Autosport enfocado en el esfuerzo del WEC, por tal razón propone la fecha tentativa tan lejos ya que previamente está previsto el debut de los nuevos monoplazas de la IndyCar para el 2028, lo que es prioridad para el equipo que dirige Tony Kanaan. Además, tal estructura no cuenta por ahora con personal suficiente para encargarse, de forma paralela, de un programa de resistencia.
Agregó Brown que es factible desarrollar un programa IMSA en la base de operaciones de McLaren Racing ubicada en Indianápolis, que cuenta con 86.000 metros cuadrados, así que por ese aspecto no existe ningún inconveniente, sin embargo, para construir un área dedicada a los prototipos de resistencia primero se debe asegurar que la inversión sea rentable y eso pasa por tener la certeza de que el reglamento de 2030 sea compatible con el actual porque no tendría sentido planificar para llegar a Estados Unidos en el 2029 y que para el año siguiente se deba replantear todo puesto que entraría en vigencia otro reglamento. Existe el interés de McLaren por consolidar su marca en el mercado norteamericano, pero también es consciente de que esta operación pasa primero por un análisis de costos y es allí donde se presentan las mayores dificultades.
En todo caso, la decisión para llegar a la clase GTP se tomará a principios del año que viene, aunque de igual manera de deben estudiar costos y beneficios, lo que es sin duda el mayor problema porque competir en la clase Hypercar no es barato y se debe tomar en cuenta además que se requiere de un programa de desarrollo para implementar los Evo Joker, por tal razón, sugiere que el reglamento de 2030 sea una extensión del actual pero con mayor énfasis en el control de los presupuestos. Aún sin observar a su prototipo en pista, Brown admite que esta iniciativa Hypercar es más costosa de lo que esperaba, en un corto lapso de tiempo se duplicó el costos y ya no hay forma de dar marcha atrás y más cuando uno de los objetivos es ganar las 24 Horas de Le Mans. Por lo pronto, y para que la propuesta de llegar a la IMSA sea factible, debe asegurarse de que el programa sea autosustentable y eso pasa por ubicar a socios y patrocinadores que quieran sumarse al esfuerzo que se realizará en los Estados Unidos.
En palabras de Zak Brown:
Si pensamos en la IMSA, aun no estamos seguros de cómo podríamos hacer eso. En Arrow McLaren tenemos el espacio y la capacidad, pero no tenemos al personal. McLaren debe hecerse cargo del nuevo Indy car y eso es una gran cantidad de estrés en el sistema. Además todo depende de cuáles serán las nuevas reglas.
Vía Sportscar365





