Tras las dos primeras fechas del DTM celebradas en el Red Bull Ring, el desempeño del nuevo Lamborghini Temerario GT3 fue muy cuestionado porque ninguno de los cuatro coches inscritos en el campeonato se mostró competitivo, en la segunda ronda, donde apenas se retiró un coche los pilotos de Abt Sportline y Grasser lucharon para no ser últimos, inclusive pilotos experimentados como Mirko Bortolotti y Marco Mapelli la pasaron muy mal en el fondo de la parrilla. El desempeño del sucesor del Huracán ha generado muchas dudas porque el mejor de la jornada, que fue el coche de Bortolotti en el puesto 16, llegó a la meta con una diferencia de 36 segundos con respecto al ganador Maro Engel, en una prueba a 37 vueltas, así que la nueva propuesta italiana perdió casi un segundo por vuelta, lo que dejó desconcertado al piloto, quien no pudo ocultar su frustración ante el público.
A estas alturas ya es imposible dar marcha atrás con esta propuesta, al parecer desde las pruebas de pretemporada del DTM en el circuito de Vallelunga en marzo ya habían sonado las alarmas porque el Temerario GT3 mostró problemas con el chasis y además evidenció un deficiente agarre aerodinámico. Pero resulta que Lamborghini Squadra Corse atravesaba por un período tumultuoso tras la prematura salida de Maurizio Leschiutta y el retorno provisional de Rouven Mohr, quien luego fue llamado desde Audi y por tal razón cedió el cargo a Andrea Reggiani, así que el nuevo jefe del área deportiva de Lamborghini heredó un proyecto que previamente pasó por varias manos que nunca observaron al nuevo coche en competición. Para los responsables del DTM el debut del Temerario GT3 resultó preocupante porque a pesar del Balance de Rendimiento, las carencias en otros aspectos distintos al mecánico dificultan contribuir a mejorar sus actuaciones.
El Temerario GT3 experimentó inconvenientes al frenar y no posee una aerodinámica eficiente, también tiene problemas tanto con el sistema ABS como con el control de tracción, sistemas que no fueron desarrollados para afrontar una categoría como el DTM. En su debut en la IMSA, junto al equipo Pfaff Motorsports, el coche pudo llegar a la meta en las 12 Horas de Sebring en la décima posición en la clase GTD Pro, lugar que se debió a dos retiros. Para entonces era inocultable que el Temerario GT3 no está a la altura del Huracán GT3 Evo 2 y resulta que Lamborghini homologó el coche ante la FIA y por lo tanto su desarrollo permanecerá congelado y una gran actualización solamente se puede presentar en el 2028. Se rumora que tanto Abt como Grasser estarían sugiriendo que el fabricante retire al Temerario GT3 de las pistas antes de que la situación empeore, el problema está en que Squadra Corse carece de una sólida área técnica, su personal no ha demostrado capacidad para revertir los problemas que detectaron los pilotos a mediados de 2025, cuando se realizaron pruebas en el circuito de Le Castellet.
Desde el DTM manifiestan su preocupación porque son cuatro las unidades Temerario GT3 que están en riesgo de irse si Lamborghini decide pausar su operación en el DTM, aunque el panorama no pintaría a mejor si continúa el coche en pista mientras el prestigio del fabricante se desploma. Lo que mostró el coche en el Red Bull Ring fue tan preocupante que en el paddock comenzaron a llamarlo el «Dromedario», así de mal estamos.
Vía Motorsport Total





