Entre las recientes declaraciones de Mark Rushbrook, director global de Ford Racing, emitidas en el marco de las 6 Horas de Spa-Francorchamps, confirmó que el único programa del fabricante en el Campeonato IMSA SportsCar a largo plazo seré el del Mustang GT3 Evo en la clase GTD Pro, junto a los programas clientes asociados a ese modelo en lo que respecta a GT3 y GT4, incluyendo el Mustang Challenge. De esta forma, descarta que el prototipo LMDh que se construye en las instalaciones de ORECA ingrese a la clase GTP en el futuro. Aclaró que los dos prototipos de Ford Racing tienen un objetivo que es ganar las 24 Horas de Le Mans y para ello deben concentrar esfuerzos en el Campeonato Mundial de Resistencia al menos durante los próximos cinco años.
Argumentó que en la IMSA ya tienen una presencia oficial muy importante, en el principal campeonato ya están dos unidades GT3 Evo oficiales y dos clientes, además de unos 32 coches en las otras series que conforman la IMSA, así que la presencia de Ford no requiere de más programas. Sus palabras no deben ser malinterpretadas, la IMSA es importante para Ford Racing y lo han demostrado, pero ahora el WEC se presenta como un reto más complicado porque Ford Racing necesita hacerse de un lugar en la clase Hypercar ante otros fabricantes de respeto como Ferrari y Toyota, lo que no deja espacio como para dividir esfuerzos. Para 2027 el enfoque principal de Ford Racing, en cuanto a coches deportivos será el WEC, descartando incluso la presencia de su prototipo en fechas como las 24 Horas de Daytona o las 12 Horas de Sebring.
Por supuesto que en los predios de la IMSA las declaraciones de Rushbrook no han caído nada bien sobre todo al tratarse de un fabricante estadounidense que actualmente está asociado al principal campeonato de la organización. Previamente tanto Genesis como McLaren advirtieron que tampoco tienen interés en la clase GTP, lo que complica el panorama a futuro porque tras la salida de Acura, solamente Cadillac, Porsche, BMW y Aston Martin permanecerían a bordo, estos cuatro fabricantes están lejos en número en comparación con el WEC donde en la clase Hypercar serán nueve participantes para el año que viene. Sin embargo, desde la IMSA prefieren mantener la calma y concentrarse en brindar un gran espectáculo al público, lo que ha incidido en un alto índice de audiencias.
En palabras de Mark Rushbrook:
Nos encanta la IMSA, es una serie maravillosa con circuitos fantásticos y grandes competidores. Pero no vemos tanta necesidad de ir allí con nuestro Hypercar como la que tenemos en el WEC. Parte del motivo por el que estamos trabajando en la categoría Hypercar es para conseguir la victoria absoluta en Le Mans, dada nuestra historia allí, pero también para poder competir como equipo oficial en el WEC, ya que no podemos hacerlo con el Mustang, el cual ha sido fantástico para nosotros porque podemos competir como equipo oficial en la IMSA y podemos competir con Proton como equipo cliente en muchas otras de la serie alrededor del mundo. Eso nos está funcionando de maravilla.
Vía Sportscar365






