Han comenzado las conversaciones para establecer el reglamento técnico que regirá la clase Hypercar a partir de 2030, el cual también se aplicaría en el Campeonato IMSA Sportscar, y en cada reunión tanto Toyota como Peugeot se han mantenido firmes en la no imposición del sistema híbrido estándar que se instala en las plataformas LMDh, el cual es fabricada a partir de elementos suministrados por las empresas Bosch, Xtrac y Fortescue Zero. Este punto se ha vuelto conflictivo porque ambos fabricantes, junto a Ferrari, son los únicos que desarrollan sus componentes eléctricos y al establecerse una convergencia entre ambas plataformas, donde se le concedería prioridad a un factor común, entonces no tendría sentido seguir en el campeonato porque uno de los motivos es implementar su propia tecnología para posteriormente transferirla a sus coches de producción.
Al respecto, David Floury, director técnico de Toyota Racing, admitió que de no llegar a un acuerdo este año resultará más complicado hacerlo más adelante porque los representantes de Ford y de McLaren, que estarán en el campeonato el año que viene, apuestan por los LMDh, además hay muchas partes involucradas en el nuevo reglamento porque todos los fabricantes deben coincidir con lo que propone la FIA, el ACO y la IMSA. En medio de un panorama que se puede volver más confuso, Floury sostiene que se debe preferir la estabilidad antes de implementar un cambo drástico que afecte los intereses de algunos fabricantes. Comprende que es complicado complacer a todos, pero este tema no debería dejarse para después porque este mismo año se debería tener un borrador para tener una idea de la conveniencia de quedarse en la categoría, pero en caso de aprobarse la estandarización, Toyota diría que no.
En palabras de David Floury:
Por nuestra parte, una de las principales razones por las que competimos es también para aprender y desarrollar a nuestro personal. En el equipo tenemos gente que trabajaba en los coches de calle y se unieron a nosotros durante dos, tres o cuatro temporadas y luego volvieron otra vez a los coches de calle. Por lo tanto, es fundamental que podamos trabajar en tecnologías relevantes para lo que hacemos. Cuando compras un producto de otra marca, no cumples con ese requisito. No es algo que nos interese. Creo que lo mismo ocurre con Ferrari.
Tal postura es compartida por Emmanuel Esnault, director del equipo Peugeot Sport, quien sostiene que el fabricante no podrá establecer estrategias de marketing a partir del programa 9X8 cuando el prototipo instala un sistema eléctrico que no es desarrollado por Peugeot, que es líder en venta de coches híbridos en Europa y actualmente persigue un equilibrio adecuado entre el motor térmico y el eléctrico, por lo que utilizar la tecnología de terceros se traduce en que han fracasado, una imagen que nadie quiere transmitir al público. Además han invertido mucho dinero y esfuerzo en desarrollar sus propios sistemas. Otro punto en contra de la estandarización es que dejarían fuera del juego a Saft, la filial de TotalEnergies, que se encarga del diseño y fabricación de baterías de alto rendimiento para Peugeot.
En palabras de Emmanuel Esnault:
La elección de Peugeot fue asumir el reto del LMH, que es el más difícil, pero también es una vitrina técnica para la marca. Estamos haciendo el diseño completo, de 360 grados, de la A hasta la Z, y somos uno de los pocos que lo hacen. Gracias a la colaboración que mantenemos con empresas como TotalEnergies tenemos la oportunidad de mostrar lo que podemos hacer.
Vía Sportscar365





