La estudiada gama de híbridos enchufables de BYD está resultando todo un acierto gracias a que cada modelo que lanzan se sitúa en el peldaño más competitivo posible dentro de cada categoría, respectivamente. Por esto mismo, el coche en el que nos queremos centrar con estas líneas nos suscita tanto interés, pues puede convertirse en el Omoda 9 de BYD tanto por posicionamiento en el mercado como por el peso para la marca dentro de este.
Combinando una estética propia de un todoterreno y una mecánica híbrida enchufable de gran autonomía eléctrica, el BYD Ti 7 es un modelo que responde perfectamente a las necesidades que puede tener la marca para cubrir ese hueco en el mercado. El mismo en el que Chery tiene los Omoda 9, EBRO S900 y Jaecoo 8, así como el MGS9, mientras que firmas tradicionales tienen al KIA Sorento, Hyundai Santa Fe, Skoda Kodiaq y compañía.
Y es que, aunque el modelo ya ha dado comienzo a su comercialización en Reino Unido, lo cierto es que aún no sabemos nada sobre su lanzamiento en España. Diariomotor ha consultado a la división española de BYD y aseguran que aún no tienen nada concretado para este modelo, así que aunque su llegada parece más que probable, aún no está confirmada oficialmente.
Resulta especialmente llamativo porque su configuración de siete plazas ha sido desarrollada específicamente pensando en Reino Unido y Europa. Además, con unos 5 metros de longitud, el Ti 7 supera claramente a un Omoda 9 en tamaño y se adentra en el terreno de los SUV familiares más grandes del mercado, ofreciendo tres filas de asientos y un diseño recto, con pasos de rueda ensanchados y una imagen más cercana a la de un todoterreno.
En Reino Unido sólo se comercializa con el acabado Excellence AWD y un precio de 47.995 libras, equivalentes a unos 56.000 euros al cambio actual. Una tarifa que lo sitúa en la misma zona del mercado que sus principales rivales, aunque BYD está aplicando en España una política comercial más agresiva que en otros países europeos, por lo que su precio en nuestro mercado podría ser inferior.
Su sistema híbrido enchufable DM-p combina un motor de gasolina turboalimentado de 1,5 litros y 150 CV con dos motores eléctricos, uno en cada eje. El conjunto desarrolla 408 CV, dispone de tracción integral y permite completar el 0 a 100 km/h en 4,8 segundos, mientras que su velocidad máxima está limitada a 190 km/h. Cabe señalar que, a pesar de su aspecto, no es un todoterreno puro: no tiene chasis de largueros y, aunque tiene tracción a las cuatro ruedas, está pensado realmente para uso familiar, aunque por cotas podrá hacer algo de off-road con margen.
La batería Blade tiene 35,6 kWh de capacidad y anuncia 74 millas de autonomía eléctrica, unos 120 kilómetros. BYD todavía no ha comunicado su consumo homologado de gasolina, pero esa autonomía permitiría cubrir buena parte de los desplazamientos diarios sin encender el motor térmico, siempre que se recargue la batería con frecuencia, así que a pesar de su tamaño y potencia, costará en el día a día como un coche eléctrico de mantener.
También es un coche pensado para cumplir como vehículo familiar. Su maletero ofrece 126 litros con las siete plazas desplegadas, 970 litros al plegar la tercera fila y hasta 1.830 litros con las dos filas posteriores abatidas. A ello suma climatizador de tres zonas, asientos delanteros y plazas exteriores de la segunda fila calefactados y ventilados, pantalla central de 15,6 pulgadas y un equipo de sonido con 18 altavoces.
A tenor de las matriculaciones que están logrando sus rivales y del potencial que BYD está demostrando en cada segmento en el que apuesta con un producto competitivo, no parece descabellado pensar que la ausencia del Ti 7 puede estar haciendo que la marca deje pasar un volumen de entre 3.000 y 5.000 matriculaciones anuales en España. No es una previsión oficial, sino una estimación basada en el tamaño de su mercado potencial.
Precisamente por combinar siete plazas, una gran autonomía eléctrica, tracción total y una carrocería de gran tamaño, el Ti 7 encaja con especial claridad en España. BYD ya tiene prácticamente desarrollado el producto europeo y ha iniciado su despliegue en Reino Unido, por lo que su llegada a nuestro país dependerá, principalmente, de una decisión comercial.











