Parece de locos en estos tiempos que corren. Pero estos días ya os hemos contado cómo General Motors acaba de anunciar una nueva generación de motores V8 que a este lado del Atlántico, en esta nuestra querida Europa, ya se han convertido en una cosa del pasado.
No solo eso, General Motors ha lanzado motores V8 que siguen sin emplear turbo, que aumentan su cilindrada bien por encima de los 6 litros, y que además completarán una gama mecánica en la que hay diésel, pero no híbridos.
"No existe un único motor para todo el mundo"
Aunque en Europa la gama de muchos fabricantes se está reduciendo a mecánicas electrificadas cada vez más parecidas entre sí, en Estados Unidos GM prepara cuatro alternativas muy diferentes para sus grandes pick-up: un cuatro cilindros turbo, un seis cilindros diésel y dos V8 atmosféricos.
“No existe un único motor para todo el mundo”, defiende Mark Reuss, presidente de General Motors. “Es la libertad de elegir el motor que se adapte a tu trabajo, tu estilo de vida y tus prioridades”.
Los Chevrolet Silverado y GMC Sierra son dos productos fundamentales para GM y dos de los vehículos más vendidos del grupo en Estados Unidos. La compañía necesita que el extraordinario margen de sus pick-up contribuya a compensar el coste de los aranceles y los 11.000 millones de dólares en ajustes contables asumidos durante el último año por sus inversiones en fabricación de coches eléctricos. Todo ello en un primer semestre en el que sus ventas estadounidenses disminuyeron un 6,8%, con una gasolina que había subido un 39% interanual, y un gasóleo que se había encarecido un 73% (Automotive News).
Incluso con el combustible al alza, GM cree que las necesidades de estos compradores no pueden reducirse a una única receta. “Diferentes clientes necesitan diferentes combinaciones de capacidad, autonomía, precio asequible, confianza al remolcar y comodidad”, continúa Reuss. “Nuestro objetivo es ofrecerles lo que necesitan allí donde se encuentren”.
La propuesta no consiste, por tanto, en afirmar que todo el mundo necesite un V8 de 6,6 litros. Consiste en que quien vaya a remolcar, trabajar, recorrer enormes distancias o simplemente desee un V8 pueda escogerlo; quien priorice el alcance disponga de un diésel; y quien utilice la camioneta como vehículo cotidiano tenga una alternativa de cuatro cilindros.
"Estos motores no han aparecido de la noche a la mañana"
Sería fácil interpretar estos motores como una reacción inmediata al nuevo clima político estadounidense y a la relajación de los objetivos de consumo. Pero GM asegura que no es así. “Dedicamos tiempo y esfuerzo a los vehículos eléctricos, y continuaremos haciéndolo. Pero nunca hemos levantado el pie del acelerador en nuestros V8 atmosféricos ni en ninguna de nuestras gamas de sistemas de propulsión”, explica Mark Dickens, ingeniero jefe ejecutivo de GM para camionetas y SUV grandes.
“Fundamentalmente, estos motores no han aparecido de la noche a la mañana. Detrás de ellos hay años de desarrollo”, insiste Dickens. Reuss apunta en la misma dirección: “Todo el periodo de desarrollo necesario para crear una gama de este tipo fue anterior al cambio de la normativa”.
Esa precisión es importante porque la sexta generación Small Block llega bajo la sombra de los problemas del anterior L87. La NHTSA investiga posibles fallos de motor en cerca de un millón de camionetas y SUV de GM de los años modelo 2021 a 2026 y ha recibido alrededor de 500 reclamaciones, pese a la llamada a revisión efectuada en 2025.
General Motors asegura que los nuevos propulsores se han diseñado desde cero sobre una arquitectura nueva. Antes de que los vehículos lleguen a los concesionarios, el fabricante espera haber completado más de 2,4 millones de kilómetros de validación en carretera y en condiciones reales.
Norman Peralta, ingeniero jefe ejecutivo de sistemas de propulsión globales, asegura que el análisis de esas pruebas “nos proporciona un elevado grado de confianza incluso antes de fundir o fabricar una sola unidad”. Y añade: “El nivel de márgenes de seguridad y validación que podemos establecer virtualmente como punto de partida es enorme”.
Los nuevos V8 se producirán en Flint Engine Operations, en Michigan; Tonawanda Propulsion, en Nueva York; y St. Catharines Propulsion, en Ontario. GM anunció una inversión conjunta de 1.960 millones de dólares en esas tres instalaciones para sostener su fabricación.
Estados Unidos nada contracorriente: así son sus nuevos V8
El nuevo L76 sustituye al anterior 5.3 y recupera las tradicionales 350 pulgadas cúbicas: 5,7 litros, 408 CV y 580 Nm. El L78 toma el relevo del 6.2 y alcanza 400 pulgadas cúbicas, 6,6 litros, 488 CV y 679 Nm. GM lo presenta como el V8 atmosférico más potente de su categoría.
El 5.7 será la alternativa para quien busque la máxima capacidad de remolque: hasta 6.214 kilogramos en la configuración adecuada del Silverado. El 6.6, en cambio, se orienta más a las prestaciones puras. Su mayor potencia no se traduce en un remolque superior, que alcanza 4.400 kilogramos en el Silverado y 4.264 en el Sierra.
Menos híbridos, más V8 y más diésel
Mientras otros fabricantes, como Ford, o Toyota, están dando mayor importancia a sus híbridos en la gama, General Motors sigue apostando por las recetas tradicionales.
Pero eso no significa que General Motors haya renunciado al coche eléctrico. Mary Barra continúa definiéndolo como la “Estrella Polar” de la compañía, y el grupo ya comercializa los Chevrolet Silverado EV y GMC Sierra EV. Factory Zero, en Detroit-Hamtramck, quedará dedicada a producirlos junto a los Cadillac Escalade IQ y GMC Hummer EV, mientras GM invierte también en aumentar la fabricación estadounidense de vehículos de combustión.
GMC Sierra 1500
Chevrolet Silverado 1500
Silverado EV
Nuevos motores V8












