Frank Stephenson ha diseñado algunos de los coches más especiales de las últimas décadas. De su lápiz han salido el McLaren P1, el Ferrari F430 o el Maserati MC12, pero también coches tan reconocibles como el MINI moderno, el Fiat 500 o el primer BMW X5. Su próximo proyecto, sin embargo, va en una dirección completamente diferente.
Stephenson será el encargado de dar forma a la nueva familia REO Runabout, una gama de todoterrenos y pick-up que pretende recuperar muchas de las características que prácticamente han desaparecido del coche moderno: motores de gasolina sencillos, cambio manual, botones físicos, facilidad de reparación y precios contenidos.
Y el más barato debería partir de solo 21.500 dólares.
Un 4×4 de gasolina, manual y diseñado para durar
REO quiere construir algo que, sobre el papel, parece casi una provocación frente a la dirección que está tomando la industria.
El Runabout T4X será un pequeño pick-up de alrededor de 4,57 metros de longitud, prácticamente lo que mide un turismo compacto. Pero empleará una arquitectura mucho más tradicional: chasis de largueros, motor de gasolina de cuatro cilindros y un sistema de tracción total mecánico.
Además, podrá escogerse con una caja de cambios manual de seis velocidades o con transmisión automática.
800.000 km de durabilidad
La compañía habla también de más de 600 millas de autonomía con un depósito, aproximadamente 965 kilómetros, pero probablemente la cifra más llamativa sea otra. REO asegura estar diseñando su tren motriz para alcanzar una vida útil de 500.000 millas.
Estamos hablando de más de 800.000 kilómetros.
Conviene remarcar que, por ahora, es un objetivo anunciado por el fabricante, no una cifra que haya podido demostrarse. Los coches todavía están en desarrollo y la producción piloto no debería comenzar hasta 2027.
Casi lo contrario de un coche moderno
Pero la filosofía de REO no termina en la mecánica.
Mientras algunos coches nuevos concentran prácticamente todas sus funciones en una enorme pantalla central, la marca promete botones, interruptores y palancas físicas para las funciones principales.
También quiere que sus propietarios puedan trabajar sobre el coche.
Según la compañía, algunos paneles de la carrocería y elementos del acabado podrán desmontarse en menos de cinco minutos empleando herramientas convencionales. Tampoco habrá emparejamiento electrónico de piezas que impida instalar determinados recambios por culpa de un bloqueo de software.
Repuestos para 20 años
REO incluso promete publicar un catálogo de piezas con precios transparentes y garantizar su disponibilidad durante 20 años.
Es una filosofía que explica bastante bien por qué Frank Stephenson ha aceptado participar en el proyecto. Curiosamente, probablemente sean sus trabajos en coches como el MINI o el Fiat 500 los que resulten tan interesantes para REO como su experiencia diseñando superdeportivos.
Porque crear un coche sencillo, barato y reconocible puede ser bastante más difícil que diseñar uno de un millón de euros.
Tres coches y un precio de 21.500 dólares
La gama estará formada inicialmente por tres vehículos: el T4X de dos puertas, un T4C pick-up de cuatro puertas y un S4C con carrocería SUV.
El precio anunciado de 21.500 dólares corresponde al T4X más sencillo, y la propia marca admite que para conseguirlo habrá que renunciar a muchas cosas. Las versiones básicas podrían prescindir incluso de elementos que hoy damos por sentados.
REO pretende mostrar el diseño definitivo a finales de 2026, comenzar a fabricar unidades piloto durante 2027 y realizar las primeras entregas entre finales de 2028 y 2029.
Queda, por tanto, muchísimo camino por recorrer. Pero resulta llamativo que uno de los diseñadores responsables del McLaren P1 esté trabajando ahora en algo situado prácticamente en el extremo contrario de la industria: un pequeño 4×4 barato, de gasolina, manual y pensado para que su propietario pueda seguir reparándolo dentro de muchos años.












