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Opinión

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Coches de tres puertas: una especie en peligro de extinción. ¿Por qué son minoría?

José Luis Gómez | @jlgomez1995 | 5 Jul 2021
Opinion Extincion Coches Tres Puertas Portada 02
Opinion Extincion Coches Tres Puertas Portada 02

Hasta bien entrado el nuevo milenio, allá por el año 2005, era frecuente poder comprar "simples" versiones tres puertas de cualquier urbano o compacto, una carrocería que prácticamente estaba presente en cualquier modelo del mercado, desde un Audi A3 hasta un Volkswagen Golf, pasando por un Renault Mégane, SEAT Ibiza, Opel Corsa o Citroën C4.

En la mayoría de esas ocasiones se trataban de carrocerías que permanecían prácticamente inalteradas a sus homólogas de cinco puertas con la salvedad de contar con unas puertas de dimensiones más generosas para facilitar el acceso a la fila posterior, y en otras existía una clara diferenciación, como es el caso del Audi A3 (3p) y A3 Sportback (5p) de segunda generación o del Renault Mégane Berlina (5p) y Renault Mégane Coupé (3p) de tercera generación, entre otros.

SEAT Ibica SC con carrocería tres puertas de la anterior generación.
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Cada vez son menos demandadas las carrocerías tres puertas, y por tanto, menor el abanico de opciones

Sin embargo, a día de hoy el compacto y urbano de tres puertas es un rara avis, una especie en peligro de extinción que ha pasado a la historia, al igual que en su momento pasaron los monovolúmenes, pero a una escala mayor. ¿Sabrías citar algún modelo que siga ofreciéndose con ambas carrocerías? Hasta la tercera generación del SEAT León era posible comprar un tres puertas llamado SC, lo mismo sucedía con la anterior generación Ibiza, pero a día de hoy existen pocas opciones más allá del MINI, el Ford Fiesta o todeterenos como el nuevo Land Rover Defender o el aclamado Jeep Wrangler.

Ahora bien, ¿por qué ya no se venden coches tres puertas? Pues bien, cada marca habrá elaborado sus propios estudios con una serie de razones bien fundadas para eliminar esas carrocerías de sus dilatados portfolios, unas razones que en última instancia se reducen a una escasa demanda, y por tanto, a un inexiste beneficio en ellas (comparado con el que puede otorgar una versión sobreelevada con plásticos negros, popularmente conocida como SUV o crossover).

El actual Ford Fiesta es uno de los pocos urbanos con versiones de 3 y 5 puertas.

La maltrecha economía de los jóvenes puede ser una de las principales causas

Así pues, el primer factor que ha propiciado la desaparición de ellas lo encontramos en una considerable merma del poder adquisitivo de los jóvenes, un público que tradicionalmente apostaba por esas versiones de tres puertas que a sus ojos ostentaban cierto aire coupé (sin tratarse de uno al uso), deportivo y, por qué no, aspiracional. Además, no les era un problema la pérdida de practicidad frente a uno con puertas posteriores, pues no contaban con hijos que alojar en las plazas posteriores.

Sin embargo, con los cada vez más precarios empleos y difícil situación económica han dejado de comprar coches nuevos en su juventud apostando por el mercado de ocasión, y una vez que han podido alcanzar una situación económica medianamente aceptable, su edad y necesidad familiares les ha obligado elegir otras alternativas más prácticas.

Al hilo de ello, ese deseo aspiracional se ha ido satisfaciendo con los cada vez más demandados SUV que ya suponen la mitad de las ventas de coches nuevos en nuestro país, y en en los casos más pudientes donde existe la posibilidad de un segundo o tercer vehículo, la pregunta es ¿por qué comprar un tres puertas y no un verdadero coupé concebido como tal?

El Renault Coupé de tercera generación cuenta con un diseño muy diferente a la versión berlina de cinco puertas.

El beneficio generado por un SUV a las marcas es mayor que el de un tres puertas

Con todo ello, las marcas han considerado que la demanda de los tres puertas no rentabiliza las inversiones para derivar una segunda carrocería con ciertos estampados y piezas específicas, a pesar de sus evidentes similitudes, y que sólo en los casos más "extremos", donde la diferencia es mayor, como en el mencionado Mégane Coupé o el Opel Astra Copé, era posible pedir un sobreprecio considerable respecto a la berlina.

De hecho, esas inversiones se han destinado y aumentado para poder ofrecer todas las alternativas SUV que ya conocemos, crear un Arona a partir de un Ibiza, o BMW X1 de un BMW Serie 1, y claro, como el cliente ve un coche más grande, con más chapa y más cristal que su equivalente turismo, la marca sabe que puede pedir un sobreprecio mucho mayor con el que sus beneficios son superiores a los que hace 15 años obtenía vendiendo carrocerías tres puertas.

El SEAT Arona es un claro ejemplo de un urbano hecho crossover.