Johan Kristoffersson se corona bicampeón del Mundo de RallyCross ganando también Estados Unidos

 |  @fernischumi  | 

Llegábamos a Austin con Johan Kristoffersson a punto de tirar del cable. El sueco, autor de ocho victorias en lo que llevamos de temporada tenía muy claras las cuentas, tenía que salir de la cita norteamericana con 68 puntos de ventaja de la cita estadounidense para proclamarse por segundo año campeón sin necesidad de viajar a Estering o Ciudad del Cabo. El Circuito de Las Américas se convertía entonces en una provisional pista de rallycross antes de recibir en unas semanas al Mundial de Fórmula 1, un debut en el calendario que por el momento dejaba bastante que desear.

Curvas largas que se cierran, un pequeño salto sobre tierra similar al que podemos ver en Barcelona, una chicane artificial bacheada previa a la meta y la silueta más corta de todo el World RX 2018. La prueba tejana además se encontraba con la limitación obvia de una carrera ‘overseas’ o al otro lado del Atlántico, especialmente en materia de competidores europeos, siendo la única novedad la participación de Anton Marklund, Campeón del Euro RX en 2017, al volante del Renault Megáne RS RX. La rápida adaptación del sueco al coche construido por Prodrive confirmaba que la estrategia de realizar el gasto de llevar una tercera unidad a Estados Unidos había sido correcta, con Liam Doran presente en este caso en la cita del ARX.

Durante las carreras del sábado pudimos ver de nuevo en pista el duelo entre Petter Solberg y Mattias Ekström, el cual se resolvía en este caso en favor del noruego, el cual no levantaba el pie en Q1 y pasaba por la primera curva en primera posición, asegurándose además la segunda victoria del día. El dos veces Campeón del World RX y una del WRC (estará presente en el Rally de Catalunya con el Volkswagen Polo GTI R5) recordaba emocionado, entre lágrimas, las dificultades de salud que ha pasado durante los últimos meses, algo que incluso le tuvo muy cerca de retirarse de la competición provisionalmente.

La segunda manga tendría polémica con un Sébastien Loeb muy incisivo que no levantaba el pie al regresar de la Joker Lap, alargando la frenada y llevándose por delante precisamente a Ekström, un pasajero en la acción, el cual se vería retrasado en la clasificación, superado por su compañero de equipo, Andreas Bakkerud, y por el propio Loeb. El alsaciano terminaba la carrera a espaldas de Solberg, sin embargo, sería penalizado por la acción, viéndose seriamente retrasado en la tabla intermedia.

Las otras dos victorias en las clasificatorias se las repartirían precisamente Mattias Ekström y Johan Kristoffersson, algo que dejaba el terreno allanado para el de Volkswagen de cara a cerrar matemáticamente su título incluso antes de la gran final. El escandinavo tan solo necesitaba terminar quinto o mejor la primera semifinal para coronarse por segunda vez campeón intercontinental. Timmy Hansen reconocía el gran trabajo de los mecánicos de Peugeot Sport, los cuales fueron capaces de sustituirle por completo el motor roto entre la Q3 y la Q4, algo que le dio la oportunidad de poder disputar la última manga que le diera acceso a las semifinales tras calar el motor en la salida de la tercera carrera del fin de semana. Con solo 15 nombres entre los pilotos de la categoría Supercar, Timerzyanov, Demoustier y Robin Larsson se quedaban fuera del corte

Pronto se vio que Kristoffersson iba a resolver por la vía rápida el título. A pesar de que nada impediría a Solberg continuar con su fin de semana de ensueño y que en el caso de Johan le había costado mucho coger el ritmo durante las carreras, el líder del World RX 2018 se encaramaba a la tercera plaza después de ser el primero en tomar la Joker Lap. Después de resistir un impacto de Kevin Hansen en la trasera de su Volkswagen Polo R Supercar, las posiciones se estabilizarían, con Kristoffersson escoltando a Petter y los dos hermanos Hansen quedándose con la tercera y la cuarta plaza, algo que dejaba al menor, Kevin, fuera de la final junto a Chicherit y Baumanis.

La segunda semifinal estuvo dominada por Mattias Ekström, mientras que Loeb llevaría un paso más allá al Peugeot 208 WRX y conseguiría responder al ritmo endiablado que estaba imprimiendo Andreas Bakkerud tras una estrategia de paso por la Joker temprana y con un adelantamiento mucho más limpio que el de Q2. Marklund, Ericsson y Niclas Grönholm se quedaban sin espacio en una final que de nuevo contaba con todos los coches con apoyo oficial. De nuevo una final con los seis coches oficiales en parrilla y ninguno de los considerados como 100% privados.

Los Peugeot eran rápidos en el vuelta a vuelta, sin embargo se verían encerrados en la multitudinaria entrada a la Joker en la salida de la final. Solberg y Bakkerud se quedaban por el trazado convencional, mientras que Kristoffersson mandaba en un segundo grupo en el que los mayores perjudicados eran los Peugeot, especialmente el de Loeb, el cual se veía relegado a la última posición con el paso por la trazada larga ya hecho. Poco margen para el alsaciano que solo podría esperar a ver si sucedía algún incidente entre el resto. Lo hubo, aunque no el esperado. Mientras que Solberg entraba rápidamente y se aseguraba la segunda plaza a la espera del paso de ‘Baby Blue’ por la Joker, Kristoffersson se situaba a espaldas de su compañero de equipo, en lo que parecía que podía ser un doblete para el equipo PSRX con Petter consiguiendo su ansiada primera victoria de este 2018. Andreas realizaba el paso y se inmiscuía en la lucha entre suecos, colándose por el interior a Ekström.

Todo parecía decidido hasta que en la penúltima vuelta Solberg se iba largo en la horquilla de izquierdas, teniendo que tirar del freno de mano para rectificar, pero alejándose de la trazada limpia sobre asfalto. Este error era aprovechado por Kristoffersson, sumando su noveno triunfo de la temporada de 10 posibles y proclamándose campeón como solo él sabe hacerlo, ganando. Las lágrimas de Oliver Solberg cuando se encontraba fundido en un abrazo con su padre eran una buena muestra de lo mal que lo ha pasado la familia durante el último año. Tercero era Bakkerud, seguido de Loeb, Timmy Hansen y Ekström.

Clasificación Final World RX – Austin 2018:

PosPilotoTiempo
1.Johan KRISTOFFERSSON03:31.118
2.Petter SOLBERG03:31.718
3.Andreas BAKKERUD03:32.813
4.Sébastien LOEB03:33.441
5.Timmy HANSEN03:35.954
6.Mattias EKSTRÖM03:39.187

Lee a continuación: Petter Solberg compra un Volkswagen Polo GTI R5 que también utilizará su hijo Oliver

  • Slim Charles

    Es increíble. Termina la Q1 fuera de las semifinales (!), consigue recuperarse, se clasifica en segunda línea para la final y adelanta a Solberg que estaba haciendo un fin de semana para ganar.

    Para más inri, lo adelanta por error de Solberg (la única manera de adelantar aquí quitando la joker y la salida) cuando la cámara estaba apuntando a otro sitio. Y así una carrera que durante todo el fin de semana parecía para Solberg, con las ganas de que ganara (por los problemas de salud y por tener un campeonato de 2 mínimo el año que viene…), te encuentras de sopetón en la última vuelta que la ha vuelto a ganar Kristoffersson.

    Le saca 80 puntos al segundo en un mundial de 14 carreras con 2 para acabar con un sistema de puntos donde se premia muchísimo la regularidad durante el fin de semana. Da hasta rabia lo de este tío.

  • Ferran Pistola

    Es insultante. Espero que el año que viene Loeb y Peugeot este más entonado y le puedan plantar cara. Los privados… RIP.

  • M.A.

    Ya sabeis que no simpatizo con esta formula (opinión estrictamente personal, pero es la que tengo) pero pienso que el WRX está queriendo vender más de lo que puede ofrecer.
    Quiere ser una formula “mundial”, visitando circuitos “miticos” (de la F1…) a la vez que descarta los circuitos donde nació y creció (y con ello, a “su” afición….) para pretender ganar un publico mediatico que en muchas ocasiones no acaba de entender lo que pasa en pista, más allá del “van como locos” o el “menudas piñas se meten…”
    Queriendo ser una “mini-F1” en el aspecto organizativo, visita escenarios sin tradición en este deporte, pretendiendo llegar a sitios donde el publico lo ve como un mero “show”, no lo ve como el publico que ve (y quizá hasta compite) en carreras RX en su circuito de siempre, y para el cual la llegada del Mundial es su “dia grande” del año.
    Toda especialidad que quiera seguir la forma de hacer de la F1, debería recordar que “no es la F1”. La F1 por poco que atraiga, “ES” la F1, y la magia de su nombre sirve incluso para nombrar otros deportes, para que la gente entienda su “categoria”. Asi hablamos de la “F1 de la vela” para nombrar la Copa America, o la “F1 del Aire”, o hasta la F1 del Surf o de la Hípica, para pretender dar “caché” a la más variopinta competición.
    Incluso en horas bajas, ya quisiera cualquier especialidad automovilistica tener la mitad de “tirón” que la F1.
    Un “off-topic”; daba pena ayer en Montmeló ver las gradas absolutamente VACIAS en la prueba de las Blancpain Series. No había NADIE (como suena). Solo se veia una poca gente en la grada que se accede desde el paddock, que es donde pueden ir los que tienen este pase. El resto… nadie.
    Es muy triste. Está claro que no vamos a comparar, el Blancpain con la F1, pero tampoco es para que haya esa diferencia. Pero la diferencia no es el espectaculo que ofrecen. Es la magia del nombre.
    El WRX debería tomar nota de esto. Tampoco llenó en Montmelo, si lo recordamos.
    Y hablo de Montmelo porque (por mi experiencia) la afición de Barcelona suele responder, y si bien no llenar gradas, si al menos acudir en buen número. Por lo menos en los eventos que yo he tenido ocasión de asistir.
    Ya ni hablo de “mi” circuito de Cheste; colas para ver los entrenos de F1, y no llega a 10 mil personas para la carrera del DTM….
    Por no hablar del “Street Circuit”. Gente que no habia pisado Cheste en su vida (siendo gratis o casi…) preguntando meses antes “donde conseguir” entradas (carísimas) para la F1…
    No se como he llegado hasta aqui en mi divague. Mejor corto ya.