Peugeot 508 y 508 SW, presentación y prueba en Alicante (II)

 |  @omiguel  | 

Continuamos con la presentación del Peugeot 508 analizando todo lo que nos queda, es decir las pruebas dinámicas de los distintos motores así como el comportamiento del coche en carretera/ciudad. Entre otras cosas destacan la prueba del e-HDI, creado directamente para conseguir buenos consumos, los rivales y las conclusiones que se pueden sacar de este coche (a falta de probarlo más a fondo, por supuesto).

Como os adelanté en la primera parte tuvimos un buen recorrido para poner a prueba los dos motores más potentes de la gama y a la par más atractivos para el que busque sensaciones: el 2.2 turbodiésel HDi de 204 CV, con cambio automático y una suspensión específica, y el 1.6 gasolina THP de 156 CV. Diésel o gasolina con distintas potencias y muy distintas sensaciones, en todos los sentidos.

El motor 2.2 HDi de 204 CV con cambio automático, fuerza con suavidad

Un diésel de más de 200 CV no es un motor que toque uno todos los días así que convenía fijarse en él. Os podéis imaginar que con 204 CV y un par máximo de hasta 450 Nm su capacidad de respuesta y de afrontar hasta la más complicada cuesta es bastante amplia (e innecesaria para la mayoría). Así es este motor nuevo, que sustituye al anterior V6 HDi que montaba el 407, pero también adolece de alguna que otra pega; ningún motor es completamente perfecto.

Antes de adentrarnos en su comportamiento la transmisión montaba para este motor es automática: una caja de cambios de nueva factura con seis marchas, levas del cambio tras el volante y un modo “S” o “Sport” para premiar la respuesta deportiva antes que la de confort. La palanca central permite elegir entre P, R, N,A y M (- o +) como cualquier otro cambio automático pero ésta es algo incómoda a la hora de moverse entre estas opciones.

En salida de parado la caja de cambios funciona en modo suave cambiando muy pronto y dejándose llevar cómodamente por una baja presión en el acelerador. Con más presión la aguja sube y con más presión todavía realiza un rapidísimo cambio de marchas, no digo que imperceptible pero casi, para escoger una desmultiplicación menor y obtener así un mayor caudal de potencia. Conduciendo de este modo el coche se deja llevar muy fácilmente.

A la hora de elegir el modo “Sport” el asunto cambio. La gestión del motor y de la transmisión cambia, simplemente con pulsar el botón es normal que baje de marcha. Así está preparado para que de un pisotón entregue toda la fuerza y el coche ofrezca ese tirón tan esperado por el que busca sensaciones. Subir de 70-80 Km/h a velocidad máxima genérica de autopista se hace fugazmente o, como se dice en mi tierra, en “un vira vira“.

Con tanta potencia y cambio automático, ¿qué ocurre con el consumo? En modo “Sport” nos podemos olvidar de afinar números pero conduciendo en “Normal” las cifras pueden ser bastante simpáticas. Un 7 o un 8 son alcanzables con un poco de tacto en el pedal principal pero no lo es tanto llegar a los 5.7 litros que homologa en ciclo mixto. Digamos que esta diferencia entre real y homologada es acortable con un buen aprendizaje del coche.

1.6 THP de 156 CV, suficiente si te gusta la gasolina

Este motor está directamente hecho para obtener unas buenas prestaciones por un buen peso si descontamos el precio del carburante. Este motor turboalimentado es más que suficiente para contar con unas arrancadas bastantes alegres si bien una vez que se acostumbra uno a él parecen echarse en falta unos caballos extra. La transmisión instalada con este motor era manual, de seis velocidades, y se mostraba muy atractiva para jugar entre marchas.

La única pega es que el cambio resultaba un poco duro y pedía introducir las marchas con bastante fuerzas. En arranque el motor se muestra fino y si se le puede poner un “pero” éste estaría en esa línea excesivamente subida de incremento de par. La patada de este motor se puede buscar reduciendo marchas y pidiéndole fuerza cuando gira a altas revoluciones, lo que por otra parte no deja de ser normal en un motor de gasolina turboalimentado.

Jugando un poco con él hasta velocidades de autopista y sin ser demasiado precavido para conseguir buenos consumos la media se iba a los 8-9 litros. Es alta pero hay que tener en cuenta que no estaba buscando ahorrar en combustible sino probar la forma en la que entrega su fuerza. Su potencia es más que suficiente para circular suavemente por carretera sin bajar de la quinta marcha, entre ésta y la sexta se apaña uno para ir cómodamente.

1.6 e-HDI de 112 CV; ahorrando en la ciudad con cambio automático

“Quiero un coche grande, nuevo, bonito y que consuma muy poco”. Es bastante pedir pero se puede llegar a algo parecido con la versión e-HDI que estrenará el Peugeot 508 en poco tiempo. Es diésel, cuenta con 112 CV revisados y una serie de herramientas para maximizar el ahorro de carburante durante el tránsito por la ciudad. Esos mismos caballos sacados fuera de la urbe se antojarán con algo insuficientes para adelantamientos.

Lo bueno para este caso es que la presencia del cambio manual pilotado ayuda a sacarle rápidamente un mayor rendimiento; las levas situadas tras el volante permiten bajar rápidamente de marcha y obtener el par máximo elevado de este motor. Pero vayamos a lo que importa, minimizar el consumo. El cambio CMP es de seis velocidades y se maneja de la misma forma que el cambio automático del 2.2 HDi aunque hay unas diferencias muy claras.

Para empezar que está orientado a alargar las marchas siempre que pueda, de ahí parte del ahorro energético. Para seguir que el cambio CMP no es tan rápido cambiando, simplemente obvia el embrague pero tarda casi tanto como una persona. Para finalizar que se alía con el Start&Stop que trabaja duramente para cortar el gasto durante las paradas prolongadas, que no son precisamente prolongadas: a partir de 8 Km/h al decelerar se para el motor.

El alternador especial que lleva permite re-arrancar el motor en décimas de segundo sin demasiada vibración ni ruido (al menos con el coche nuevo) para retomar la marcha. Deshaciéndose del motor en marcha durante los semáforos, el consumo puede bajar hasta los 5 litros si uno circula con buen tacto en el acelerador. El modo Sport está para alejarse de esos cambios cortos y aprovechar más el recorrido del motor. Así el consumo tampoco se dispara demasiado si se utiliza durante un corto tiempo.

Mini prueba del 2.0 HDi de 140 CV, motor de gama

Sin duda este motor diésel será uno de los más vendidos por relación potencia/precio. Poco tiempo lo hemos podido toquetear pero las primeras impresiones es que ofrece lo necesario para la mayoría de los viajes. Tiene tono diésel muy marcado en el interior, a diferencia del 2.2 HDi que aparenta no serlo cuando se le escucha dentro del habitáculo. Pero no importa porque es un motor equilibrado para las necesidades de la mayoría.

Su fuerza es muy progresiva y desde bajas revoluciones entrega lo que se supone. Cuando se le pide sube rápidamente de revoluciones y gracias al cambio manual de seis marchas se puede estrujar debidamente si es necesario. Si algo se le puede objetar es que su consumo es ciertamente elevado si no se le trata con cierto cariño, los 6.4 litros que homologa en circuito urbano son fácilmente superables incluso hasta llegar a los 9 litros.

Comportamiento dinámico en general: suspensión y frenos

A excepción del 2.2 HDI todos los modelos llevan suspensión de tipo pseudo McPherson delante y eje trasero multibrazo (el diésel más potente lleva delante un doble triángulo con pivote desacoplado). Las primeras sensaciones son que la configuración más general es la que mejor compromiso tiene entre el confort y la rigidez. En cambio la configuración del 2.2 HDi, que se debe al mayor peso del bloque, facilita un balanceo un poco más notable.

En las filas traseras el efecto se nota mucho más en este caso y con un cierto tiempo resulta incómodo. Eso sí el Peugeot 508 se muestra estable en todo momento y salvo curvas reviradas con una cierta velocidad es difícil sentir que pueda subvirar o sobrevirar. La impresión de los frenos, con un par de frenadas bruscas de prueba, es muy similar: buena fuerza de frenado, buen agarre en mojado sin prácticamente actuación del ABS y ni una sola desviación.

Rivales y conclusiones

El rival más claro del Peugeot 508 no está tan claro a primera vista. Pero sí que queda claro cuando Peugeot apunta directamente a un coche: el Volkswagen Passat. Las claves del 508 vistas hasta ahora lo convierten en un digno adversario que, y esto ya es personal, tiene mucho más que decirle al Passat que el Passat a él. El Passat es continuidad y el 508 es un salto importante respecto a su anterior evolución como coche.

¿Más rivales? Sin duda el Peugeot 508 es una buena alternativa el Citroën C5 aunque a igualdad de potencia y equipamiento el 508 sale muy bien parado debido a su precio de arranque, 23.400 euros en el más básico, y debido a que puede contar con extras o con calidades de las que adolece su primo galo. El Ford Mondeo es otro contrincante a tener en cuenta, más asequible en principio que el 508, pero rival en cuanto al resto de parámetros.

En definitiva mi conclusión es que se trata de un producto muy bien acabado que siembra la primera semilla de la idea de Peugeot: los clientes demandan más calidad en sus coches y por ahí está el camino. El 508 promete instaurar además la nueva imagen que se trasladará posteriormente al futuro Peugeot 208 entre otros. Con respecto a la presentación hay muchos detalles que han quedado en el tintero, podéis preguntar lo que queráis en los comentarios.

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  • Kejikus

    pero…apasiona??o emociona? o al menos te produce alguna sonrisa?

    yo es q lo veo como tipico coche para un comercial quye necesita hacer muchos kms al año, quiere un diesel fiable, y no quiere pagar el precio de un passat.
    o sino para el tipico señor que le gusta ir al puebo con un coche fardon, y grande, eso si, con 112 cv pq no se puee permitir mas, ni los necesita.

    Me esperaba mas de este coche, y la verdad que lo q estoy leyendo sobre el en los difererntes medios, me esta dejando, muy frio.

    • Veamos, lo de la emoción es algo subjetivo. Si te refieres a sensaciones deportivas, como mucho te las ofrece el THP de 156 CV. Si te gustan la fuerza y los cambios rápidos, el 2.2 HDI puede satisfacerse. Pero no están hechos para la sensación deportiva, tienen una cierta potencia pero es un coche pesado.

      En calidades, como comenté en la primera parte, la verdad es que deja muy buen sabor de boca. Si defines emoción con el diseño del interior creo que sí que se puede obtener. Pero a ver, no es un coche deportivo ni pretende serlo. Pretende demostrar calidad y ser un buen coche para viajar, no para correr.

  • borja

    Si alguna persona busca emoción no creo que se compre este coche se compraría un golf, renault, fiat… En cuanto a lo de la gente que se lo comprará si que estoy mas o menos de acuerdo contigo, parece un coche de empresa o quizás solo quizás orientado a familias numerosas.

  • AB

    Esta claro que es un coche hecho para competir directamente con el Passat, aunque habrá que esperar a la nueva generación de este para hacer una comparación correcta.

  • Fernando Suarez

    Por favor, ¿podrías comentar un poco más en detalle qué tal es el cambio automático? ¿Rápido? ¿Tirones? ¿Qué tal en modo secuencial? ¿Tarda mucho en cambiar? ¿Qué tal el manejo con las levas?

    Muchas gracias.

  • Fernando Suarez

    Por favor, ¿podrías comentar un poco más en detalle qué tal es el cambio automático? ¿Rápido? ¿Tirones? ¿Qué tal en modo secuencial? ¿Tarda mucho en cambiar? ¿Qué tal el manejo con las levas?

    Muchas gracias.

    • Por supuesto Fernando aunque creo que lo más importante lo he comentado.

      El nuevo cambio automático que lleva el 2.2 HDi es muy rápido y muy cómodo, prácticamente no se nota que cambia de marcha salvo por la rumorosidad del motor.

      En cambio el CMP ofrece unas sensaciones muy lentas; parece como si el que condujera fuera muy lento alternando entre marchas. De todas formas el CMP está puesto para favorecer el ahorro.

      Lógicamente el manejo con las leva es proporcional a las sensaciones generales del cambio. Con el diésel de 204 CV da gusto bajar una marcha con un toque para obtener más fuerza.

      En el CMP las levas tienen mucho más sentido puesto que con 112 CV es habitual necesitar reducir de marcha para acelerar con agilidad.

      • Fernando Suarez

        El cambio que lleva el 2.2 HDi (204cv) ¿es el mismo que lleva el motor de HDi de 163cv?

        Gracias.
        Fernando

        • Exacto Fernando, es la misma transmisión para ambos.

          • Fernando Suarez

            Y, por último, hablando de ése cambio, ¿puede compararse con el Multitronic del A4 (que es variación continua con 8 marchas “simuladas”)? Si es así, ¿es mejor? ¿peor? ¿más rápido? ¿Igual de cómodo en modo totalmente automático?

            Muchas gracias,

            Fernando

          • Siento no poder responder a eso porque no he probado el cambio Multitronic del A4.

            Un saludo Fernando.

      • EDU

        Estimado Oscar,

        Te felicito por la interesante prueba que habeis hecho. Verás, soy propietario de un 407 2.0 gasolina, 136cv, con 6 años. Dado el precio de los carburantes y que en la actualidad hago más kilómetros que al principio, estoy pensando en sustituirlo por el 508.

        Al principio hacía unos 7.000km al año, ahora unos 13.000. Y dudo entre 3 motores del 508: el 1.6 THP 156cv, el 1.6 HDI 112cv, y el 2.0 HDI 140cv, siendo éste último el que creo más se adapta a mis necesidades. Te agradecería que me dieras tu opinión, atendiendo a los km que hago, y si de verdad hay tanta diferencia en consumo entre los HDI y los THP (decias que el 2.0 HDI puede rozar los 9 litros en ciudad si no se le trata con cuidado…)

        Muchas gracias. Un saludo,

        Eduardo

  • Edu, dependiendo del tipo de conducción que hagas y por donde te muevas te puede interesar uno u otro motor.

    Si haces 13.000 km al año y muchos de ellos son en ciudad quizás el 1.6 e-HDI de 112 CV sea suficiente para ti. Si te vas a muchos recorridos por autopista y sobre todo por carretera, en la que necesitarás a veces un cierto empuje, será interesante irse a por más potencia.

    El diésel te lo recomendaría a partir de los 15.000 kilómetros al año aproximadamente. El gasolina es una buena opción por debajo de ese rango y si tiendes a hacer una conducción pausada: te rendirá lo suficiente como para adelantar cómodamente y sus consumos no se dispararán.

    Un saludo!

  • David

    Hola a todos, interesante la prueba, pero cada vez me creo más dudas a la hora de elegir mi próximo coche, en todos aparecen los pros y los contras, lo que me gusta es que yo tengo un 406 2.1 SVDT con más de 13 años y estoy encantado, el problema es que lo veo grande, el motor de 140 he leido que no es muy silencioso, es mejor el 163 CV?, en cuanto al gasolina creo que ppuede ser suficiente para ir tranquilo, pero a mi me gusta pisarle y el consumo creo que se dispararía mucho, mi duda está en comparación con el Accord, cual es más deportivo, más estable, más silencioso?.
    Muchas gracias y felicidades por vuestro análisis.
    David

  • Nacho

    Hola David, he leído tu comentario y te pongo mi experiencia con el 2.0 HDi 140. El motor es silencioso y suave, hace algunos años que se fabrica, un motor fabricado por Peugeot y Ford y lleva tecnología por raíl común (como los tdi nuevos). Hay de sobra con el 140 cv turbodiesel, piensa que con el turbodiesel HDi 110 cv probé una 5008 y me sorprendió lo ágil que se mueve en toda circnstancia. He probado hace poco el 508, es muy silencioso (pero mucho), comodísimo, además me dió la impresión de que se maneja realmente bien por curvas, peugeot mima bastante el comportamiento de sus modelos. El Accord tiene un comportamiento muy bueno, pero me parece más cómodo y mejor acabado el Peugeot 508. Está es mi experiencia.

  • David

    Muchas gracias Nacho por tu comentario, la verdad es que creo que Peugeot en motores diesel es muy buena, por potencia supongo que si debe ser más que suficiente, pues yo con mis 110 CV la verdad que se sube por las paredes, lo que me gusta menos es el tamaño, 4,8 m es mucho para las plazas de garaje de hoy en día, yo con 4,57 del 406 ya voy bastante justo, así que la diferencia es mucha, pero por lo demás me parece un cochazo.

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