El Volkswagen ID.4 es un crossover 100% eléctrico, del segmento C, fabricado por Volkswagen desde 2020. El Volkswagen ID.4 se caracteriza por contar con una amplia autonomía eléctrica, superior a los 500 kilómetros, y emplear la plataforma modular MEB en la que el Grupo Volkswagen ha invertido 6.000 millones de euros y que comparte con otros vehículos eléctricos del gigante teutón. Se fabrica en la planta de Volkswagen de Zwickau (Alemania).
Entre los coches eléctricos que aspiran a rivalizar con el Volkswagen ID.4 nos encontramos con sus hermanos el Skoda Enyaq iV, el Audi Q4 e-tron o el CUPRA Tavascan, así como otros crossover de su clase, entre los que destacan el Toyota bZ4X, el Nissan Ariya, el Renault Scénic, el Opel Grandland eléctrico o el Ford Explorer (con el que comparte plataforma).
Diseño exterior del Volkswagen ID.4
El Volkswagen ID.4 tiene un diseño inspirado en el prototipo Volkswagen ID. Crozz, presentado en el Salón de Shanghái de 2017. Estamos frente a un crossover de 4,58 metros de largo, con líneas muy fluidas y dinámicas, acercándose al concept del SUV coupé. Tiene una mirada afilada con unas ópticas muy definidas que se extienden por los laterales, sumado a un frontal que se aprovecha de las posibilidades de diseño de los vehículos eléctricos para lograr una imagen elegante sin renunciar a un destacado coeficiente aerodinámico.
Las proporciones y la disposición mecánica, con las baterías debajo del suelo del habitáculo y los motores situados en el eje, permiten el aprovechamiento máximo del espacio interior. Su aspecto futurista queda reforzado con detalles como la iluminación posterior, que une los pilotos entre sí con una tira lumínica LED. El Volkswagen ID.4 tiene una longitud de 4,58 metros, es 32 centímetros mayor que el Volkswagen ID.3. Además, existe una versión «coupé» denominada Volkswagen ID.5, con una línea de techo que cae más abruptamente en la parte trasera.
Motor y autonomía del Volkswagen ID.4
El Volkswagen ID.4 emplea la plataforma modular MEB, ofreciendo autonomías de hasta 560 kilómetros entre recargas y la capacidad para recargar su batería de forma relativamente rápida con una carga rápida de hasta 185 kW, lo que le permite cargar del 10 al 80% en 26 minutos.
El Volkswagen ID.4 está disponible con dos tamaños de batería: de 77 y 79 kWh de capacidad neta y dos niveles de potencia, 286 y 340 CV. Las versiones Pro cuentan con un motor eléctrico situado en el eje trasero y tracción trasera. Los Pro 4Motion tienen la misma potencia, pero añaden un segundo motor eléctrico delante y tienen tracción total. El ID.4 GTX tiene también dos motores, pero en este caso con 340 caballos.
| Versión | Potencia | Batería | Autonomía WLTP |
|---|---|---|---|
| Pro | 286 CV | 77 kWh | 560 km |
| Pro 4Motion | 286 CV | 77 kWh | 525 km |
| GTX | 340 CV | 79 kWh | 520 km |
Volkswagen ID.4 GTX, la versión más radical: 340 CV y 5200 kilómetros de autonomía
El Volkswagen ID.4 GTX es la versión más prestacional y deportiva del Volkswagen ID.4. El aspecto del Volkswagen ID.4 GTX no es mucho más deportivo que el del modelo convencional, apenas cuenta con unas molduras del paragolpes delantero, de color negro y que integran varios LED, unas molduras algo diferenciadas en el paragolpes traseros y un diseño de llantas diferente.
A nivel mecánico, el Volkswagen ID.4 GTX cuenta con el mismo esquema técnico que Skoda Enyaq RS iV. Hablamos de una combinación de dos motores eléctricos, uno por cada eje, con configuración de tracción total. Así, el Volkswagen ID.4 GTX cuenta con una potencia de 340 CV y un par máximo de 545 Nm, lo que le permite hacer el 0 a 100 km/h en 5,4 segundos. Tiene una batería de 79 kWh de capacidad neta con la cual homologa una autonomía WLTP de 520 kilómetros. Más información del Volkswagen ID.4 GTX.
Diseño interior del Volkswagen ID.4: sencillo y espacioso, pero de poca calidad
El diseño interior del Volkswagen ID.4 es casi idéntico al del Volkswagen ID.3. Hablamos de un interior sencillo de líneas, con cuadro de instrumentos digital y un salpicadero presidido por una pantalla central de 10 o 12 pulgadas, sin apenas botones, con control gestual y control por voz intuitivo que se puede invocar diciendo “¡Hola, ID!”.
Aunque Volkswagen mejoró un poco los acabados y la calidad de materiales después de lanzar el modelo, siguen siendo pobres para un coche de este precio. En líneas generales, el Volkswagen ID.4 ha renunciado a una mayor calidad en su interior con el objetivo de abaratar costes. No sólo por abusar de los plásticos duros, sino también por prescindir totalmente de botones físicos para ahorrar costes, camuflando esta decisión como algo tecnológico y minimalista. Para más inri, el Volkswagen ID.4 tiene peores acabados que su «hermano» el Skoda Enyaq iV, a pesar de que ambos modelos tienen un precio similar.
El selector del cambio no se sitúa entre los ocupantes de las plazas delanteras, sino detrás del volante, a la derecha. Puede contar con un Head-Up Display que proyecta la información en el cristal, con funciones de realidad aumentada, que nos ayudan por ejemplo a seguir correctamente las direcciones del navegador.
El espacio a bordo es muy bueno, gracias al uso de una plataforma específica para vehículos eléctricos que posibilita ubicar los elementos mecánicos en los extremos, facilitando así la creación de un espacio para pasajeros y carga muy generoso. El maletero, de hecho, cubica 543 litros, una cifra bastante buena. De forma similar a lo que le ocurre al Volkswagen ID.3 o al Skoda Enyaq, el ID.4 no cuenta con ningún espacio de carga bajo el capó delantero.
¿Cómo va el Volkswagen ID.4?
En Diariomotor, hemos tenido oportunidad de hacer una prueba del Volkswagen ID.4 de 204 CV: conducirlo, analizar su interior y ver cómo va. Si en algo destaca dinámicamente el Volkswagen ID.4 es por su aislamiento correcto y su rodar silencioso, además de por su capacidad de filtrar los baches e irregularidades del asfalto de forma muy efectiva. El empuje de su motor eléctrico no tiene la patada inicial esperada de un coche de 204 CV, pero es constante y lineal hasta que comienza a decaer, por encima de los 80 km/h. Su par motor de 310 Nm permite una aceleración correcta y recuperaciones suficientes para afrontar adelantamientos y recuperaciones de forma correcta, pero sin grandes pretensiones.
El tacto de conducción del Volkswagen ID.4 no es emocionante. Su dirección está muy desmultiplicada y es realmente poco informativa, como si estuviera desconectada de las ruedas delanteras. Además, su suspensión, aunque es cómoda, no logra contener las inercias de un conjunto que supera las 2,1 toneladas en orden de marcha. De forma opcional, puede equipar un chasis adaptativo DCC con suspensión regulable en dureza que, a mayores, ayudan a mejorar este último aspecto.

























