El Renault Kangoo es una furgoneta compacta y familiar, derivada de un vehículo industrial y fabricada por Renault desde el año 1997. Actualmente se comercializa la tercera generación, presentada en 2021. El Renault Kangoo se caracteriza por aspirar a ser un monovolumen compacto asequible, con un interior protagonizado por la última tecnología de la firma gala y por un diseño fresco, capacitado para poder desprenderse de su antigua categorización de vehículo industrial. El Renault Kangoo se fabrica en la planta de Maubeuge, en Francia.
Pese a que el segmento de los monovolúmenes está desapareciendo paulatinamente por culpa de los SUV, lo cierto es que aún podemos encontrar importantes opciones representándolo. De esta manera, el Renault Kangoo cuenta con fuertes rivales en el mercado tales como el Peugeot Rifter o el Citroën Berlingo.
Diseño exterior del Renault Kangoo
El paso de furgoneta a monovolumen no es mera casualidad, y es que Renault quiere dar esa imagen con el Renault Kangoo de tercera generación. Esto se aprecia rápidamente a través de su diseño exterior, donde podemos vislumbrar numerosos rasgos heredados de sus hermanos de gama.
En el frontal nos encontramos con unos faros finos y alargados con tecnología LED, así como con una calandra con elementos cromados que busca asentar una actitud más desenfadada. El lateral destaca por ofrecer llantas de diferentes pulgadas y diseños y la clásica puerta corredera de todo monovolumen que se precia. La zaga también recurre a esa esencia por medio de unos pilotos verticales y un portón recto y sin demasiados alardes.

El Renault Kangoo de tercera generación declara unas medidas de 4.48 metros de largo, 1.91 de ancho y 1.83 de alto.
Motores del Renault Kangoo
El Renault Kangoo se puede adquirir junto a dos motorizaciones. Por un lado está el propulsor diésel, un bloque 1.5 dCi de 95 CV de potencia diseñado para todos los que necesitan un vehículo multiusos capaz de hacer grandes kilometrajes. Este motor también cuenta con una variante más capaz que sube la potencia hasta los 115 CV, siendo más recomendable para todos aquellos que pretenden sacar el máximo provecho a la capacidad de carga de la Kangoo.
Como alternativa a los motores térmicos, el Renault Kango también se puede adquirir en versión eléctrica, una variante de 121 CV de potencia de máxima y autonomía WLTP de hasta 291 Km. En función del acabado, el Kangoo E-Tech puede disponer de cargador embarcado de 11 o 22 kW, siendo opcional la recarga rápida que alcanza una potencia de hasta 80 kW.
Diseño interior del Renault Kangoo
En el habitáculo del Renault Kangoo también podemos percibir ese claro legado que recoge de otros modelos que conforman la gama de Renault. La firma francesa moderniza el Kangoo con elementos tecnológicos y un diseño más fresco que acentúa esa faceta de monovolumen.
La disposición de los mandos es muy similar a la que presentan vehículos como el Renault Captur o el Renault Clio, aunque difuminados con unos plásticos que provocan que los acabados estén un nivel por debajo. El cuadro de mandos es completamente analógico, y destaca una pantalla central de 8 pulgadas táctil que admite conexión tanto a través de Apple CarPlay como Android Auto, aunque su resolución y comportamiento recuerdan más a las que presentan los Dacia.

En lo que sí destaca el Renault Kangoo es en su capacidad de almacenamiento y carga. Por su habitáculo se reparten un total de 49 litros con la finalidad de almacenar cualquier tipo de objeto, a lo que debemos sumarle unas plazas traseras muy generosas -aunque deslucen las laterales por la falta de apoyabrazos- y una capacidad básica del maletero de 775 litros.
En lo que a equipamiento se refiere, el Renault Kangoo presume de contar con elementos como control de crucero adaptativo, frenada autónoma, ángulo muerto, tráfico cruzado, reconocimiento de señales, monitor de fatiga, ESP para remolque y viento lateral, faros full-led y llantas de 17 pulgadas entre otros.

¿Cómo va dinámicamente el Renault kangoo?
En Diariomotor, hemos tenido la oportunidad de experimentar una primera toma de contacto con el Renault Kangoo analizando diferentes aspectos. El Renault Kangoo destaca sobre todo por ser un vehículo equilibrado y razonable, con una buena puesta a punto del chasis que mitiga algunos puntos flacos del segmento de los monovolúmenes.
Su suspensión absorbe bien las imperfecciones del terreno dejando un alto nivel de confort y, al mismo tiempo, evitando cualquier balanceo exagerado de la carrocería. También destaca su dirección: blanda de peso y con un nivel de información lo suficientemente alto como para saber qué está pasando bajo las ruedas. Pese a su condición de monovolumen, el Renault Kangoo destaca por un comportamiento general más propio de un compacto, dejando cierto regusto así a Capatur e incluso Mégane.



















